Indígenas de Mesoamérica quieren ver en sus comunidades los beneficios de REDD

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By Pablo Fonseca

Representantes de los pueblos indígenas mesoamericanos exigieron en el Forest Day ver en sus comunidades los beneficios de cuidar los bosques y explotar sus recursos de manera sostenible, justo como lo han hecho desde hace cientos de años.

Mesoamérica es una región tropical que comprende los territorios actuales de México, Guatemala, Belice, El Salvador, Honduras, Nicaragua, Costa Rica y Panamá. A lo largo de todo este territorio, en buena parte del cual se desarrolló la cultura maya, existen distintos grupos indígenas que viven en y de los bosques.

Algunos de estos bosques en los cuales ellos viven están protegidos por los Estados, otros están justo al lado de estas áreas de protección.

Al realizar su exposición, los distintos representantes de las comunidades dijeron no tener duda de que el cuidado que han realizado de los bosques –que consideran su hogar– puede generar beneficios en el marco de iniciativas como REDD, pero algunos señalaron no estar completamente seguros de que esos beneficios lleguen directamente a las comunidades.

Además, otros reclamaron que sus respectivos gobiernos nacionales no los tomaron en cuenta para elaborar la posición que actualmente se defienden en las negociaciones de la COP16, aunque se esté negociando sobre territorios que les pertenecen por tradición o por la ley.

Mesoamérica es una región que alberga 200 tipos de ecosistemas, 8.000 kilómetros de costas, 22 eco-regiones y entre el 7% y el 10% de todas las formas de vida conocidas en la Tierra. Buena parte de esta riqueza natural se encuentra en zonas que están bajo dominio de comunidades indígenas. En México, por ejemplo, estas comunidades poseen el 80% de las áreas protegidas del país, según explicó Mirna Cunningham, líder indígena nicaragüense.

Por es, señaló Cunningham “cualquier decisión sobre el uso de los bosques, debería enmarcarse dentro del régimen de su autonomía”. El régimen de autonomía implica que los países mesoamericanos han reconocido que los indígenas tienen una forma especial de autogobierno que debe respetarse y que tienen derecho a ser consultados y a aceptar o rechazar legislación o proyectos que los afecten.

Precisamente, uno de los proyectos que los podría afectar es REDD, el cual se discute en esta COP16 y cuyo desenlace (para bien o para mal) podría terminar siendo una de las noticias más importantes de este encuentro internacional de Cancún.

Mientras que en países como Costa Rica la propuesta REDD fue explicada, analizada y aprobada por los grupos indígenas, el misquito Donaldo Allen reclamó que en Honduras no hubiera sucedido lo mismo.v

“No tenemos opción de decidir nuestro destino ni de tener los recursos que históricamente hemos cuidado”, reclamó Allen, quien sin embargo aceptó que los nueve pueblos indígenas de su país ni siquiera tienen una posición conjunta sobre el tema REDD pues son muy individualistas y no trabajan en grupo.

Una situación diferente se vive en Guatemala, según explicó Juan Jirón, pues ahí los indígenas están organizados y pueden explotar parte de los recursos que brinda el bosque, como la madera.

Según Jirón los indígenas de este país no viven al lado sino dentro de las áreas protegidas, que se consideran en algunos casos como zonas de uso múltiple las cuales son explotadas de forma tradicional, una forma de explotación histórica que no devasta la selva de El Petén, una parte de Guatemala que representa un tercio del territorio de este país.

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