Opinan los expertos

¿Es el financiamiento del manejo forestal sostenible un uso inadecuado de los fondos públicos?

BOGOR, Indonesia (27 de febrero de 2013)_El largo debate sobre cómo conservar mejor los bosques y mejorar los medios de vida en los países tropicales ricos en bosques ha resurgido en un informe muy reciente del Grupo de Evaluación Independiente del Banco Mundial (IEG, por sus siglas en inglés), reportó el diario británico The Guardian y transmitido por un blog en REDD-Monitor. En su informe, el IEG concluye que hay poca evidencia de que i) el apoyo de las áreas protegidas por parte del estado haya mejorado los medios de vida de las poblaciones locales, ii) el apoyo para la reforma de la concesión maderera industrial haya conducido a un desarrollo económico sostenible e inclusivo, iii) las concesiones de bosques naturales se estén manejando de manera sostenible.
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Los bosques controlados por las comunidades han demostrado brindar beneficios para el medio ambiente, los medios de vida local y el clima mundial. Neil Palmer/CIAT.

Los bosques controlados por las comunidades han demostrado brindar beneficios para el medio ambiente, los medios de vida local y el clima mundial. Fotografía de Neil Palmer/CIAT.

BOGOR, Indonesia (27 de febrero de 2013)_El largo debate sobre cómo conservar mejor los bosques y mejorar los medios de vida en los países tropicales ricos en bosques ha resurgido en un informe muy reciente del Grupo de Evaluación Independiente del Banco Mundial (IEG, por sus siglas en inglés), reportó el diario británico The Guardian y transmitido por un blog en REDD-Monitor. En su informe, el IEG concluye que hay poca evidencia de que i) el apoyo de las áreas protegidas por parte del estado haya mejorado los medios de vida de las poblaciones locales, ii) el apoyo para la reforma de la concesión maderera industrial haya conducido a un desarrollo económico sostenible e inclusivo, iii) las concesiones de bosques naturales se estén manejando de manera sostenible.

En la revisión de su Estrategia Forestal de 1991 en el 2002,  ¿estuvo equivocado el Banco Mundial al levantar la prohibición de intervenciones en lugares donde se realizaba extracción de madera en bosques húmedos tropicales y al considerar inversiones en todos los tipos de bosques? La lectura que hacen The Guardian y REDD-Monitor del informe de IEG, indica que “sí, definitivamente”, y que bien haría el Banco Mundial en “trasladar su financiamiento para empresas madereras y áreas protegidas a cargo del gobierno hacia un apoyo a los bosques controlados por las comunidades, que han demostrado brindar beneficios para el medio ambiente, los medios locales de vida y el clima mundial.”

La lectura del informe de IEG sugiere una respuesta un tanto más matizada, señalando logros – por ejemplo “el apoyo del Banco Mundial a las reformas de concesión maderera industrial en los países tropicales con bosques húmedos ha contribuido a promover el imperio de la ley, a mejorar la transparencia y la rendición de cuentas… y a establecer estándares ambientales”- así como también las deficiencias, en particular relacionadas con medios de vida mejorados, reducción de la pobreza y el monitoreo de las operaciones del sector forestal del Banco Mundial.

Lamentablemente, no existe una respuesta única y simple para conservar los bosques y mejorar los medios de vida en países tropicales ricos en bosques. Esto se ilustra en un POLEX reciente enfocado en evidencia de África Central y tratado en una revisión y trabajos asociados. Como lo explican estos artículos y aquellos que se derivan de los mismos, los resultados para los bosques y para las personas son mucho más contingentes en el diseño e implementación de la intervención y en una asociación significativa con las comunidades locales que en el tema de si la intervención se da en un área protegida o en una concesión maderera. También está claro que fuerzas externas, tales como situaciones y políticas económicas más amplias en sectores que afectan a los bosques, impactan significativamente los resultados esperados. Desde una perspectiva científica, el debate actual también ilustra que se requieren referencias más rigurosas y sistemáticas al conocimiento existente. Preguntas contenciosas de política tales como “¿Se deberían usar los fondos públicos para inversiones de manejo forestal sostenible? y de ser así, ¿cómo?”, deberían abordarse con respuestas basadas en pruebas.

CIFOR trabaja con socios para establecer el concepto de manejo forestal basado en pruebas, siguiendo la guía de las ciencias médicas y tal como lo sugiere la iniciativa de Investigación para la Acción. Esto no quiere decir que la investigación puede o debería ofrecer todas las respuestas, sino que más bien debería asegurar que el debate político esté debidamente informado por el conocimiento existente. Pareciera que ni la evaluación ni el actual debate, subido de tono, se hayan beneficiado completamente de dichos aportes.

Finalmente, el debate también ilustra que el concepto de manejo forestal sostenible no es claro y que tampoco cuenta con un marco de trabajo operacional concertado. A pesar de más de veinte años de conversaciones desde que la Conferencia de Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo en Río de Janeiro en 1992  produjera los Principios Forestales, los diferentes actores enfocan el manejo forestal sostenible de distintas maneras. En su interpretación más estrecha, se trata de manejo de la madera, y este parece ser el enfoque del debate actual. Un enfoque tan limitado de manejo forestal sostenible también ha sido presentado en las negociaciones sobre REDD+ en la Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático.

En otras interpretaciones, tales como las de la Asociación Colaborativa de Bosques, el manejo forestal sostenible representa un enfoque más amplio de desarrollo sostenible que se aplica a los bosques y al  manejo forestal. Al carecer de un mejor consenso sobre lo que entendemos por manejo sostenible de los bosques, el debate actual es difícil de resolver. Deberíamos imaginar el manejo sostenible de los bosques como un proceso co-evolutivo entre las demandas cambiantes de la sociedad, los bosques cambiantes, el mercado cambiante y una industria que se dirige hacia estándares más altos de eficiencia.

Nuestro propósito debiera ser mantener los ecosistemas funcionales de los bosques que brindan un flujo continuo de bienes y servicios para el beneficio de todos. Es posible que el enfoque renovado en el paisaje como un todo,  con una perspectiva intersectorial, pueda ofrecernos un marco de trabajo concertado para acciones políticas. De ser este el caso, ¿deberíamos desechar el concepto de manejo forestal sostenible en la búsqueda de un desarrollo sostenible y la gestión sabia de los recursos naturales?

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