Se puede lograr que la palma aceitera sea más respetuosa de la biodiversidad: Expertos

Compartir
0

Más leídos

Usar  tierras degradadas en lugar de convertir los bosques naturales en plantaciones de palma aceitera tiene un menor impacto sobre la biodiversidad, dice el científico Douglas Sheil. Fotografía de CIFOR / Jenny Farmer.

Usar tierras degradadas en lugar de convertir los bosques naturales en plantaciones de palma aceitera tiene un menor impacto sobre la biodiversidad, dice el científico Douglas Sheil. Fotografía de CIFOR / Jenny Farmer.

BOGOR, Indonesia (21 de octubre de  2013)_Si las plantaciones de palma aceitera notoriamente no-biodiversas se desarrollan solamente en tierras degradadas, ocasionarán menos daños a la biodiversidad, recomiendan los investigadores del Centro para la Investigación Forestal Internacional (CIFOR).

“El mayor problema es que la palma aceitera frecuentemente se cultiva a costa de bosques extremadamente biodiversos”, dijo Douglas Sheil, coautor de Oil palm plantations in the context of biodiversity conservation (Plantaciones de palma aceitera en el contexto de la conservación de la biodiversidad) con su colega Erik Meijaard de CIFOR.

“La pregunta más importante que necesitamos hacer es cómo logramos que las empresas siembren plantaciones de palma aceitera en suelos no forestales”, dijo Sheil.

“Si usamos solamente tierra degradada los impactos sobre la biodiversidad serán menores. Podemos proteger a la biodiversidad deteniendo la conversión de los bosques naturales en campos de palma aceitera. Podemos proteger a los bosques que quedan en las pendientes y al lado de los arroyos, por ejemplo, o regenerarlos donde sea necesario”.

Todavía no es obligatorio evitar las áreas forestales durante la planificación y desarrollo de la palma aceitera en Indonesia, dijo Sheil, y se necesita una nueva legislación para impedir mayores impactos sobre los bosques y los servicios forestales.

Los bosques no solo son importantes para la biodiversidad, sino que son fundamentales para el mantenimiento de las cadenas alimentarias y el suministro de productos forestales, y para apoyar los servicios como la formación del suelo y el ciclo de nutrientes, la regulación del clima y la calidad del agua, solo por mencionar algunas de las contribuciones descritas en la Evaluación de los Ecosistemas del Milenio.

Un árbol que domina

Las plantaciones de monocultivo de árboles como la palma aceitera carecen enormemente de biodiversidad. Como informan Sheil y Meijaard, las plantaciones de palma aceitera en Asia ecuatorial tienen un valor de biodiversidad más bajo que la mayoría de otros usos de tierra tropical, incluyendo otros monocultivos tal como la Acacia.

Los investigadores en la Provincia de Jambi en Indonesia, registraron 75 por ciento menos de diversidad de plantas en las plantaciones de palma aceitera que en los bosques naturales.  Debido a que la palma aceitera requiere mucha luz natural, usualmente cualquier otra vegetación tiene que ser despejada. Más aun, las plantaciones de palma aceitera son menos complejas estructuralmente que los bosques naturales: tienen una estructura uniforme en la edad de los árboles, un dosel más bajo, sotobosque escaso y microclima menos estable. Por supuesto que están sometidas a una considerable perturbación humana, y la rotación de 25-30 años para despejar y replantar reduce la diversidad de flora y fauna.

Otro estudio realizado en Jambi encontró que los monocultivos de palma aceitera ofrecen insuficientes hábitats para la mayoría de especies mamíferas terrestres. Solamente cuatro de las 40 especies mamíferas detectadas en el paisaje de 80 mil hectáreas fueron vistas de manera regular en las plantaciones, ninguna de las cuales tiene un alto valor de conservación. Generalmente, los animales preferían incluso los bosques altamente degradados en vez de las plantaciones de palma aceitera. De manera similar, en Malasia  los investigadores encontraron  que menos de 20 de las 75 especies mamíferas encontradas en el bosque primario también usaban las plantaciones de palma aceitera.

Esto se debe a que las especies de vida silvestre con un valor de conservación más alto generalmente tienen requerimientos específicos para su hábitat y son escasas, por lo que dependen de los bosques, indicaron Sheil y Meijaard.

Estudios sobre aves  han producido hallazgos similares; la palma aceitera atraía pocas especies de aves, en tanto que las plantaciones de Acacia y albizia se asemejaban a la avifauna de regeneración forestal secundaria.

Haciendo más verde el “oro verde”

La industria del aceite de palma está en auge, y no sin razón. “El oro verde”, como fue llamado el aceite de palma por los Amigos de la Tierra, brinda una contribución valiosa al desarrollo económico en los países tropicales con bajos niveles de bienestar.

La palma aceitera también tiene una productividad más alta que otros cultivos oleaginosos, como la canola y el coco.

“Existen varios cultivos oleaginosos diferentes pero ninguno tan eficiente como la palma aceitera – especialmente en suelos más pobres”, dijo Sheil. “Podemos producir más aceite en menos tierra con la palma aceitera”.

Y hay formas de lograr que la industria de aceite de palma apoye más a la biodiversidad, observaron Sheil y Meijaard. Se refieren a la estrategia “amigable con la vida silvestre”  para mantener la mayor cantidad de vegetación natural posible en las plantaciones de palma aceitera.

“Hemos encontrado por ejemplo que, en Sabah, Malasia, cada árbol natural en una matriz de palma aceitera es importante. Los orangutanes continuarán regresando incluso a los parches de bosque más pequeños en las plantaciones de palma aceitera”, dijo Meijaard.

“Es sumamente importante entender que dichos bosques y árboles protegidos en plantaciones de palma aceitera pueden impulsar y sostener la vida silvestre”.

Otra opción es crear corredores de vida silvestre – tramos de árboles que atraviesen las plantaciones para conectar las áreas forestales. Los bosques ribereños son especialmente importantes en este sentido, dijo Meijaard.

“Con frecuencia los bosques ribereños son despejados para la palma aceitera, a pesar de que las frecuentes inundaciones de estas tierras provocan rendimientos bastante reducidos de aceite de palma. Dejar dichos bosques ribereños en vez de convertirlos tiene sentido económico y ecológico”.

“Entonces, definitivamente, dejen de convertir los bosques en primer lugar, pero si eso ya ha sucedido, es realmente importante desarrollar características naturales dentro del paisaje, tal como corredores sembrados y colinas protegidas”, agregó.

“El siguiente paso importante es garantizar que las especies protegidas, como los orangutanes, no sean asesinadas. La cantidad de animales capturados en trampas en muchas partes de Borneo muestra que se está acabando con enormes poblaciones de vida silvestre y esto debe ser regulado y suspendido donde sea posible”.

“Para reducir tales impactos, es necesario sensibilizar al público acerca de los impactos de la captura de animales en las poblaciones y en el bienestar de la vida silvestre, así como la intensificación en la aplicación de la ley”, dijo Meijaard.

Ubicación, ubicación, ubicación

Un problema relacionado es que los propietarios de concesiones quieren zonas homogéneas grandes para desarrollar las plantaciones  – enfoque que es dañino para la vida silvestre y los servicios ambientales, porque no considera las variaciones en el paisaje y sus valores naturales.

Pero este es un problema menor si se usa solamente tierra que ya está degradada para la palma aceitera, dicen Sheil y Meijaard. Recomiendan que las plantaciones de palma aceitera se cultiven solamente en las zonas con menos biodiversidad.

“Sin embargo, dichas zonas con frecuencia son reclamadas por las poblaciones locales, y se necesita una consulta y compensación justa e informada para garantizar que las estrategias recomendadas no aumenten los conflictos comunitarios”, dijo Meijaard.

“Se necesita una completa reconsideración del diseño óptimo de las plantaciones, al igual que políticas y regulaciones para asegurar que esto sea verdaderamente implementado”, dijo Meijaar, quien también pidió mejores estándares de gestión.

“Pocas empresas han tratado realmente de proteger su medio ambiente. Son agricultores de corazón, e incluso si los gerentes de alto nivel quieren intentar un enfoque más ecológico, el personal solamente entiende los objetivos de sembrado anual”.

La solución podría estar en encontrar maneras de persuadir a las empresas acerca de los beneficios de la implementación de prácticas que sean respetuosas de la biodiversidad, tales como la reducción de conflictos sociales, reducción de los impactos ambientales negativos y mayor acceso a clientes ecológicos (importante si las empresas tienen en la mira los mercados de Australia, Europa y Estados Unidos).

“Si pudiéramos mostrar que esto tiene verdaderos beneficios financieros para las empresas, se podría atraer a muchas más de ellas”, dijo Meijaard.

La presente investigación se lleva a cabo como parte del Programa de Investigación de CGIAR sobre Bosques, Arboles y Agroforesteria . Para mayor información sobre los temas tratados en este artículo, sírvase contactar a Pablo Pacheco en p.pacheco@cgiar.org y Erik Meijaard en emeijaard@gmail.com

(Visited 70 times, 1 visits today)