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Enfoque de paisajes: ¿Cortina de humo o alternativa para alcanzar los ODS?

La visión de paisajes proporciona una alternativa para alcanzar los ODS, según experto.
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La globalización, el crecimiento de la población y la competencia por la tierra hacen que sea imperativo considerar a los ecosistemas y a las personas como entidades integralmente entrelazadas. Las actividades humanas no solamente transforman la tierra, sino que los medios de vida son alterados por esas transformaciones.

Con una mirada más amplia, vemos que los paisajes son caracterizados por la adaptación humana a los entornos circundantes y por la reacción del medio ambiente a la influencia humana.  Los paisajes proporcionan un observatorio para el entendimiento y monitoreo de los sistemas socio ecológicos combinados.

Los paisajes brindan servicios del ecosistema tales como alimentos y agua, regulación del clima y de las enfermedades, ciclos de nutrientes y polinización de los cultivos, proporcionando al mismo tiempo beneficios recreativos importantes.  Los científicos consideran que el fomento de  la mitigación para aliviar la presión sobre los ecosistemas cambiando las causas socio- económicas subyacentes, es la opción más efectiva para reducir la tasa de pérdida de los servicios del ecosistema.

Así, el “enfoque de paisajes” ha ganado el reconocimiento  e interés de las principales organizaciones y agencias especializadas en la producción de alimentos y en el alivio de la pobreza.

Sin embargo, a diferencia del término ecosistema, que se basa en parámetros específicos, el término paisaje es ambiguo y es esencialmente un modelo social. Cada paisaje es diferente, convirtiéndose en un objeto difícil de estudiar y entender.

Otra dificultad es que si bien un paisaje es atractivo para los ecologistas y los geógrafos,  su presencia en el ámbito político es baja: los legisladores piensan a lo largo de los límites administrativos que pocas veces coinciden con el límite de un paisaje.

Un editorial recientemente  publicado en el periódico “Conservation Biology” explora el tema de las modas – enfoques de gestión de tierras que se abrazan con entusiasmo y luego se abandonan.

El editorial hizo un llamado a los ecologistas para que eviten saltar a ciegas a un carro lleno de  defensores carismáticos,  y que mas bien usen una mente crítica para exponer las debilidades de un comportamiento de moda pasajera.

Como ecologistas y gestores en el Grupo Consultivo  de Investigación sobre Agricultura Internacional  (CGIAR) Programa de Investigación  sobre “Bosques, Arboles y Agroforestería: Medios de vida, Paisajes y Gobernanza”, aceptamos ese reto.

Debido a nuestro papel como parte de un consorcio global comprometido con la investigación para un futuro alimentario seguro, nos preguntamos si el enfoque de paisajes es realmente una forma nueva de mirar al mundo, o si simplemente se asemeja al emperador proverbial que estaba sin ropa, en el cuento de Hans Christian Andersen.

¿El “enfoque de paisajes” se basa en experiencias pasadas? ¿Es fundamental para conciliar las ventajas y desventajas de la  conservación y el desarrollo? o ¿es solamente una etiqueta de moda, un reenvasado de ideas viejas, una cortina de humo para distraer a la comunidad científica de la insuficiencia de nuestros logros frente a tantos problemas mundiales – en esencia, solamente otra moda?

Una terminología evoluciona

El enfoque de paisajes no es nuevo en absoluto, pero en el pasado se ha anclado en la teoría de la conservación y en la teoría de la gestión basada en la ecología.  Hace aproximadamente 20 años  el enfoque del ecosistema (EsA, por sus siglas en inglés) fue presentado como una estrategia integrada para la gestión de la tierra, el agua y los recursos vivos que promueve la conservación y la sostenibilidad de forma equitativa.

El término “paisajes” como concepto teórico, se introdujo por primera vez durante la Conferencia de las Partes (COP) de la segunda Convención sobre Diversidad Biológica (CDB)  en 1995, como marco de acción primaria para el cumplimiento de tres objetivos de la CDB: conservación, uso sostenible y aprovechamiento compartido de los beneficios.

La EsA marcó un cambio del paradigma en la gestión de recursos, donde la naturaleza ya no se veía más como una colección de recursos a ser manipulados y aprovechados por los humanos a su voluntad, sino como un sistema complejo que requiere un manejo responsable de la diversidad biológica para asegurar su sostenibilidad para las generaciones futuras.

Fue la primera vez que una visión holística sobre la vida en el planeta se puso de moda – llevando a un movimiento que se apartaba de la protección de una sola zona de tierra y se dirigía hacia una planificación integrada para el uso de la tierra.

En 2003, una revisión crítica de la  EsA (Hartje et al.) señaló que su éxito dependería principalmente de su aceptación internacional y su capacidad para integrar mandatos institucionales.

Es interesante que el informe solamente mencione  a los actores internacionales asociados con la gestión de la biodiversidad como colaboradores importantes a este proceso, pero no a aquellos con un mandato en la producción sostenible de alimentos y alivio de la pobreza.

Ampliar el enfoque sobre el  ecosistema de  organizaciones con mandato para la conservación a organizaciones con mandato para el desarrollo es para nosotros la verdadera contribución del enfoque de paisaje.

El término “paisaje” implica que la relación del hombre con la naturaleza es integral e inseparable, en tanto que el término “ecosistema” todavía se asocia  frecuentemente con la naturaleza prístina.

El “enfoque de paisaje” destaca la complejidad de los sistemas de gestión de la tierra y la necesidad de contar con indicadores prácticos (medios de vida, ingresos, productividad, sostenibilidad) para medir las interacciones humanas con el medio ambiente a lo largo de los sectores y escalas.

Esta necesidad de una integración explícita de las agendas de conservación y desarrollo es una respuesta directa a los hallazgos del último informe de los ODM, que indican que los actuales mecanismos y marcos son inadecuados para garantizar la sostenibilidad del medio ambiente.

Creemos que el enfoque de paisajes es mucho más que una nueva moda de gestión.  Cuando se aplica bien, ofrece soluciones para problemas complejos.

Para mayor información sobre los temas tratados en el presente artículo, sírvase contactar a  Anja Gassner at a.gassner@cgiar.org

Estos temas se trataron en el  Foro Mundial de Paisajes en la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC) Conferencia de las Partes (COP) en noviembre 2013.  

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Tópicos :   Bosques y Desarrollo Enfoque de paisajes