Investigación

Estudio global cuestiona el papel fundamental de los bosques como redes de seguridad

Los recursos forestales pueden ser menos importantes de lo que se creía como buffers o amortiguadores entre cosechas y en épocas difíciles, según un estudio global exhaustivo.
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Desafiando la sabiduría convencional, un equipo de investigación de la Red de Pobreza y Medio Ambiente (PEN) encontró que apenas uno de cada 10 hogares recurre al aprovechamiento de bosques naturales u otros recursos silvestres como primera respuesta ante una emergencia. Fotografía: CIFOR/Tri Saputro

Desafiando la sabiduría convencional, un equipo de investigación de la Red de Pobreza y Medio Ambiente (PEN) encontró que apenas uno de cada 10 hogares recurre al aprovechamiento de bosques naturales u otros recursos silvestres como primera respuesta ante una emergencia. Fotografía: CIFOR/Tri Saputro

Producto de la Red de Pobreza y Medio Ambiente (PEN), se trata de un esfuerzo de colaboración liderado por el Centro para la Investigación Forestal Internacional. El proyecto más grande de investigación mundial cuantitativa y comparativa realizado a la fecha sobre bosques y medios de vida rurales analiza los datos recopilados en 8 000 hogares en 24 países en desarrollo.

El artículo Safety nets, gap filling and forests: a global comparative perspective (Redes de seguridad, alternativas en épocas de escasez y bosques: una perspectiva global comparativa) es uno de cinco trabajos iniciales producto del estudio global: todos ellos aparecerán en una próxima edición de la revista World Development.

Investigaciones realizadas con anterioridad señalan que los bosques pueden brindar una “póliza de seguros natural” que es fundamental para los hogares rurales pobres en los países en desarrollo. En caso de inundaciones, incendios o plagas, que reducen las aéreas de cultivo por ejemplo, los estudios han demostrado que los pequeños agricultores podrían convertir espontáneamente más bosques en tierras de cultivo.  Sin embargo, la mayor parte de las publicaciones se enfoca en la opción elegida por los hogares orientada a aumentar el aprovechamiento de productos forestales maderables y no maderables (PFNM) en tiempos de crisis.

Desafiando la sabiduría convencional, el equipo de investigación de PEN encontró que apenas uno de cada 10 hogares recurre al aprovechamiento de bosques naturales u otros recursos silvestres como primera respuesta ante una emergencia. Otras estrategias, como buscar trabajo no agrícola, pedir ayuda a los vecinos, o reducir el consumo, demostraron ser más importantes.

“Con frecuencia, las personas piensan en los productos forestales como algo a lo que los hogares tienen acceso para venderlos o consumirlos fácilmente cuando más los necesitan”, dice Sven Wunder, autor principal del trabajo y jefe de la oficina regional de CIFOR en Brasil. “Pero probablemente no los deberíamos de ver de esa forma. Puede haber excepciones, como los rodales de árboles madereros de valor comercial que se pueden aprovechar todo el año, pero la mayoría de los productos extractivos tienen sus propios ciclos de producción, y están limitados estacionalmente o de otra manera en su abastecimiento”.

Además, el estudio encontró pocas pruebas que apoyaran la idea popular de que los ingresos forestales representan una opción en tiempos de escasez de los pequeños propietarios entre cosechas. En la mayoría de los casos, los ingresos trimestrales provenientes del bosque se relacionan en forma positiva con los ingresos totales y los ingresos de las cosechas, lo cual efectivamente los excluye de ser una solución en tiempo de escasez, dijo Wunder. De hecho, los datos sugieren que los pequeños agricultores prefieren buscar trabajo temporal u otras opciones entre cosechas antes que explotar los bosques.

Buscando explicaciones

¿Por qué tanta discrepancia con las publicaciones anteriores?

Una razón importante, dice Wunder, es que muchos investigadores probablemente están más enfocados en el valor absoluto que en el valor relativo de los bosques después de una crisis. “Si uno pregunta, ¿Fue usted al bosque a recolectar más productos para enfrentar mejor el problema? muchas personas responderán afirmativamente”. “Pero tal vez hicieron también media docena de otras cosas que fueron más importantes en su estrategia de respuesta, como pedir a alguien del pueblo que envíe dinero a casa, conseguir trabajo como ayudante en una granja, o pedir la ayuda a los vecinos”.

Otra posible explicación es la dependencia en estudios de caso, dice el co-investigador Jan Börner, asociado de CIFOR del Centro para la Investigación del Desarrollo en la Universidad de Bonn. “Dependiendo de cómo se eligieron los lugares para estos estudios de caso, podría haber habido un sesgo hacia lugares donde los bosques realmente cumplen funciones importantes como redes de seguridad”, dijo.

El trabajo también identifica otros factores que podrían explicar la discrepancia entre investigaciones anteriores y el estudio global. Estos incluyen la creciente importancia de los mercados laborales, la relevancia de la cooperación para el desarrollo y la ayuda de emergencia, y la posibilidad de que los recursos forestales valiosos hayan sido agotados.

“No podemos decir realmente en qué medida ha cambiado el mundo, o si muchos estudios anteriores no hicieron las preguntas correctas”, dijo Wunder.  “Deliberadamente estamos dejando abiertas esas dos interpretaciones porque nuestro trabajo no es un estudio de panel de tiempo, solamente presenta una imagen en un momento determinado que no se puede extrapolar hacia el pasado”.

Finalmente, el equipo de investigación también reconoce potenciales fallas en la cobertura de la muestra. “No incluimos en nuestros datos verdaderas calamidades como el Huracán Mitch o inundaciones catastróficas”, mencionó Wunder.  “No podemos estar realmente seguros de que las personas no vayan a recurrir al bosque con mucho más frecuencia si esos eventos extremos suceden, en vez de nuestros shocks más moderados”.

El investigador también señala que el trabajo no se basa en un cuestionario especializado de respuesta ante un evento traumático. “Esto tiene la desventaja de que no tenemos muchos detalles acerca de la naturaleza del shock y la respuesta al mismo, pero tiene la ventaja de que sabemos mucho acerca de los medios de vida de los hogares, y por ello podemos contextualizar muy bien la respuesta”, dijo. “Podemos tomar todas las otras variables y usarlas como controles para explicar por qué las personas reaccionaron en  la forma que lo hicieron”.

Implicancias de política

Si bien este trabajo cuestiona el papel primordial de los bosques como redes de seguridad durante épocas de crisis y como alternativa de ingresos entre estaciones, otro artículo del estudio global encontró que los bosques y otras áreas naturales son más importantes de lo que se pensaba antes como contribuciones regulares al ingreso del hogar. “Los bosques pueden ayudar a las personas a generar ingresos en forma periódica, pero pueden ser menos útiles para ayudarlos a enfrentar los shocks”, dijo Wunder.

“Se pueden hacer muchas más cosas con la extensa base de datos de PEN”, dijo Börner. “En esta oportunidad nos enfocamos en lo que las personas dijeron haber hecho en respuesta ante un evento traumático. Pero nuestros datos también pueden darnos información sobre lo que las personas hicieron realmente después de trimestres en los que los ingresos no alcanzaron los niveles esperados, dijo.

“Dudo que estos análisis de seguimiento invaliden los hallazgos generales, pero ciertamente podemos aprender más acerca de la forma en que los hogares reaccionan durante eventos de crisis, y del papel que pueden tener los bosques en el panorama general”.

Para mayor información sobre los temas tratados en este artículo, sírvase contactar a  Sven Wunder en s.wunder@cgiar.org.

Este estudio contó con el apoyo de  ESRC-DFID, Danida, USAID (BASIS-CRSP), IFS y CIFOR.

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Tópicos :   Bosques y medios de vida