Entrevista

En la Amazonia, importantes especies de árboles siguen estando “fuera del radar”

Las leyes forestales en Perú y Ecuador no tienen en cuenta importantes especies.
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Llevando una carga de bolaina en Pucallpa, Perú. Ernesto Benavides/CIFOR

Llevando una carga de bolaina en Pucallpa, Perú. Ernesto Benavides/CIFO

Amazon - Nota del editor: Este es el último de una serie de artículos sobre investigación realizada por CIFOR acerca del aprovechamiento de bolaina por pequeños productores en la Amazonia peruana. Los primeros tres artículos pueden ser leídos aquí, aquí y aquí.

LIMA, Perú— En algunas zonas de la Amazonia peruana, uno de los primeros árboles que brota en los campos en barbecho sin cultivar es la bolaina  (Guazuma crinita), una especie de rápido crecimiento que se utiliza para la construcción de viviendas de bajo costo. En Ecuador, el árbol pigüe (Piptocoma discolor) es igualmente una especie pionera resistente que provee madera barata para cajas de fruta y parihuelas. En ambos casos, la venta de madera de árboles que han crecido en antiguos campos de cultivo proporciona ingresos adicionales a las familias de pequeños agricultores.

Las leyes forestales en Perú y Ecuador no fueron concebidas originalmente para permitir este tipo de extracción maderera, y debido a la dificultad de cumplir las leyes existentes, los pequeños agricultores corren el riesgo de ser multados o que les confisquen su madera cuando la llevan al mercado.

Peter Cronkleton, científico principal del Centro para la Investigación Forestal Internacional (CIFOR), se especializa en desarrollo forestal comunitario e investiga las técnicas de gestión de tierras de los pequeños agricultores para comprender cómo equilibrar mejor las políticas gubernamentales con un mantenimiento saludable de los bosques y mejorar sus medios de subsistencia.

  •  ¿Por qué estudia este tipo de producción maderera?

 La bolaina y el pigüe crecen rápidamente cuando los campos son abandonados y dejados en barbecho. No son tan valiosos como la madera de árboles de crecimiento lento como el cedro o la caoba, que se extrae para la exportación. La bolaina y el pigüe se comercializan en el mercado local y  nacional, por lo que constituyen una importante fuente de ingresos, en especial de dinero en efectivo de emergencia para los pequeños agricultores. Aunque especies de este tipo han sido estudiadas por los investigadores en el pasado, no han recibido mucha atención de los responsables del diseño de políticas —en cierto sentido, estas especies madereras se encuentran “fuera del radar” de las políticas públicas.

Los sistemas de gestión de estos productos forestales son poco comprendidos por los responsables del diseño de políticas y no reciben mucha atención de los expertos en planificación del desarrollo. En Perú, la cadena de comercialización de la bolaina proporciona sustento a un número considerable de personas —no solo a aquellos que la cultivan y extraen, sino también a los sectores secundarios que procesan y transportan esta madera en todo el país. En Ecuador, el pigüe es una materia prima esencial para la fabricación de los cajones de madera requeridos por los productores de frutas y verduras del país, y proporciona una valiosa fuente de ingreso en efectivo en momentos cruciales del año a algunas familias.

  • ¿Qué ha aprendido acerca de cómo se gestionan estas especies?

 Queríamos ver cómo la gente usa realmente los bosques —no cómo las políticas dicen que deberían usarlos. Nuestro objetivo es entender los costos y beneficios de ese tipo de uso forestal, y si es posible modificar las políticas para hacer más equitativas y sostenibles estas actividades. Muchos critican a los pequeños agricultores, a menudo describiendo su producción como “agricultura migratoria” que impulsa la deforestación y señalando que no cumplen con la legislación forestal, pero la gestión de especies madereras de crecimiento rápido en bosques secundarios es altamente productiva y proporciona sustento a un gran número de personas en algunas zonas rurales de la Amazonia. También es relativamente sostenible. El impacto ambiental de este tipo de explotación forestal es cualitativamente diferente de la tala de madera dura en bosques primarios.

  • ¿Qué hace tan importantes a estos árboles de rápido crecimiento?

Son muy resistentes. En condiciones adecuadas, si se despeja y quema un área, estas especies reaparecen, siempre y cuando se dejen algunos árboles semilleros cerca. Las propiedades de los pequeños agricultores son a menudo “mosaicos” de cultivos, bosques y tierras en barbecho, y estos árboles se han adaptado a este tipo de paisaje. Aparecen muy rápidamente cuando los agricultores dejan tierras en barbecho. Debido a que se considera a estas especies como de interés marginal, no atraen mucha atención de los responsables del diseño de políticas ni de funcionarios del gobierno, y en consecuencia no existen esfuerzos concertados para supervisar su producción, lo que se ve reflejado en las estadísticas oficiales.

  • Económicamente, ¿qué papel pueden desempeñar estas especies en el alivio de la pobreza?

 Es probable que ya contribuyan a la reducción de la pobreza, teniendo en cuenta el número de personas a las que proporcionan sustento y que no tienen muchas otras alternativas para obtener ingresos en efectivo. Si más investigación se centrara en ellas y en las industrias a las que brindan sustento, sería posible identificar formas de hacer más eficientes estos sistemas y lograr que proporcionen mayores ingresos a las personas involucradas.

  • ¿Qué obstáculos enfrentan los pequeños agricultores en la gestión de estas especies?

A menudo, el mayor problema es que no cuentan con un estatus legal claro. Las autoridades de la Amazonia reconocen que se trata de productos de bajo valor relativo procedentes de terrenos en barbecho, por lo que no ponen mucho énfasis en su vigilancia, y a menudo se hacen de la vista gorda para permitirles la extracción y el transporte de este tipo de madera. Sin embargo, ese no siempre es el caso, y los pequeños agricultores corren una serie de riesgos. A veces son obligados a pagar sobornos o se arriesgan a que su madera sea confiscada en los puestos de control, y no tienen mucha protección legal ni la capacidad de negociar un precio justo.

En Ecuador la ley fue modificada para que los pequeños agricultores puedan obtener autorización para la venta y el transporte de la madera, pero el proceso de registro para pasar a la legalidad es costoso y complicado para ellos. Debido a que la extracción de pigüe se hace solo de manera esporádica y en volúmenes muy reducidos, para la mayoría de productores no vale la pena el esfuerzo.

En Perú, existen contradicciones en la ley que dificultan que las personas tengan derechos claros sobre los bosques en sus tierras. Los problemas varían de un país a otro, pero en general la población local tiene dificultades para obtener acceso legal a los bosques, y eso es algo que debe ser atendido.

  • ¿Cómo se podrían cambiar las regulaciones para permitir que los pequeños agricultores puedan utilizar estas especies sin poner en peligro los bosques?

Estos tipos de madera son fáciles de identificar, y no provienen de bosques primarios. A la policía o los inspectores de los puntos de control les sería muy sencillo reconocer que no se trata de madera proveniente de esas áreas. Podrían modificar las normas de manera que los pequeños agricultores no sufran confiscaciones o multas por transportarla. Por ejemplo, en algunos países de América Latina se ha reclasificado este tipo de especies como cultivos leñosos, por lo que básicamente no están regulados por la legislación forestal. Corresponden a las normas agrícolas.

  • ¿Crea eso un incentivo perverso?

 En este caso no lo creo. El mercado de estas especies es ya bastante fuerte. La gente extrae esta madera, y esta responde muy bien a esos tipos de extracción. Los responsables de la creación de políticas podrían diseñar un sistema en el que un pequeño agricultor que tiene una hectárea o media hectárea pueda extraer una cierta cantidad de madera al año. Sería algo sostenible y proveería una parte bastante considerable de los ingresos anuales de la familia.

  • ¿Qué investigaciones adicionales se necesitan?

 Tenemos que identificar y comprender las limitaciones y problemas que enfrentan estos productores. ¿Dónde se regeneran estas especies? ¿Hay variedades que crecen mejor que otras? ¿Existen plagas o enfermedades que ataquen a estos grupos de plantas? ¿Cuáles son las formas más eficientes de procesamiento de la madera para diversos usos? Suponemos que se trata de sistemas de producción relativamente sostenibles, pero tenemos que verificarlo. Tampoco sabemos cuáles son las mejores prácticas para la producción de estas especies. Tenemos algunas ideas, pero requieren ser validadas en la práctica.

También sería útil identificar otros productos que ocupen nichos similares en otros países u otras partes de la Amazonia. Creo que descubriríamos que hay toda una gama de especies que son utilizadas a lo largo y ancho de la Amazonia. Realmente no ha habido una investigación sistemática acerca de cómo se utilizan estos diferentes tipos de madera.


Para obtener más información sobre los temas tratados en este artículo, por favor póngase en contacto con Peter Cronkleton en p.cronkleton@cgiar.org

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Tópicos :   Bosques y medios de vida Pequeños productores