Investigación

Se requieren mejores flujos de información para el monitoreo de REDD+, señala un informe

Según señala un análisis reciente, armonizar el flujo de información entre instituciones locales, nacionales e internacionales sigue siendo un desafío clave para los proyectos dirigidos a reducir las emisiones de carbono derivadas de la deforestación y la degradación forestal (mecanismo conocido como REDD+). El estudio cita los obstáculos y las oportunidades existentes para el monitoreo, reporte y verificación (MRV) de las reducciones de emisiones en tres países con programas REDD+.
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Manglar en Kalimantán occidental en Indonesia. Es necesario fortalecer el flujo de información vinculada con los proyectos de REDD+ para un mejor monitoreo y verificación de la reducción de las emisiones de carbono relacionadas con los bosques, según señala un nuevo informe.

Manglar en Kalimantán occidental en Indonesia. Es necesario fortalecer el flujo de información vinculada con los proyectos de REDD+ para un mejor monitoreo y verificación de la reducción de las emisiones de carbono relacionadas con los bosques, según señala un nuevo informe.

BOGOR, Indonesia — Según señala un análisis reciente, armonizar el flujo de información entre instituciones locales, nacionales e internacionales sigue siendo un desafío clave para los proyectos dirigidos a reducir las emisiones de carbono derivadas de la deforestación y la degradación forestal (mecanismo conocido como REDD+). El estudio cita los obstáculos y las oportunidades existentes para el monitoreo, reporte y verificación (MRV) de las reducciones de emisiones en tres países con programas REDD+.

REDD+ es un “rompecabezas multinivel” que requiere un enfoque integrado sobre la forma como están estructurados los niveles de gobierno locales e internacionales, si se quiere garantizar la precisión y transparencia del MRV, según el estudio.

“La gente debería entender cuán complejo y multinivel es [el mecanismo] REDD+, desde el [nivel] internacional hasta el local”, señala Kaisa Korhonen-Kurki, una investigadora asociada del Centro para la Investigación Forestal Internacional (CIFOR), quien dirigió el estudio “Multiple levels and multiple challenges for measurement, reporting and verification of REDD+” [“Múltiples niveles y desafíos para la medición, reporte y verificación de REDD+”], parte del Estudio Comparativo Global sobre REDD+ de CIFOR.

REDD+ asigna un valor financiero al carbono almacenado en los árboles y ofrece a los administradores de tierras incentivos condicionales para mantener los bosques en pie. El objetivo original de financiar REDD+ a partir del comercio de emisiones de carbono no se ha cumplido, ya que los gobiernos nacionales deben lidiar con desafíos en múltiples niveles relacionados con MRV en el sector de uso de tierras, señala el artículo.

“REDD+ se basa en la medición de carbono. El propósito de MRV es monitorear las dinámicas de cambio de los bosques y las reducciones y eliminaciones de emisiones relacionadas a estas, para comprender si hay alguna adicionalidad asociada a actividades de REDD+”, dice Korhonen-Kurki. “Esto incluye mapas, datos… una gran cantidad de información que requiere ser integrada desde el nivel local hasta el nacional e incluso más allá”.

Una adicionalidad, como se la define típicamente, ocurre cuando hay una reducción medible en emisiones como resultado de un proyecto que la incentiva. Si la reducción se hubiera producido en ausencia de un proyecto de pago o compensación, por ejemplo, entonces dicha reducción no es “adicional”. Una adicionalidad ocurre cuando los créditos de carbono son reclamados y contabilizados fuera de un escenario “normal”, que no siempre es fácil de determinar.

 PARÁMETROS DE MRV

El informe, que se centra en Brasil, Vietnam e Indonesia, señala que en muchos casos el MRV en esos países se enfrenta a obstáculos provenientes de conflictos de información, instituciones e intereses.

En Indonesia, diferentes niveles de gobierno han venido utilizando una diversa gama de mapas de recursos forestales y solo recientemente han empezado a confluir hacia el uso de un solo conjunto de mapas para la planificación del uso de tierras, señala Korhonen-Kurki .

“Existen problemas técnicos, pero se trata sobre todo de una cuestión de gobernanza”, dice Korhonen-Kurki. “Incluso en Brasil, donde utilizan tecnología muy avanzada, si las personas no se comunican y la información no fluye entre niveles, [el proceso] no funciona”.

Un paso fundamental en el proceso REDD+ consiste en fijar niveles de referencia a partir de los cuales se medirán las reducciones de emisiones. La cooperación entre los distintos niveles de gobierno en esta área tiene “implicancias cruciales para la contabilidad del carbono”, según el artículo de investigación.

“En eso se basan los pagos”, dice Korhonen-Kurki. “Si algunos niveles no participan, o si el más poderoso es el que decide, es posible que [el proceso] sea más rentable para uno que para el otro”.

Los autores del informe citan investigaciones que muestran la existencia de una brecha entre la deforestación histórica medida por las autoridades nacionales y las mediciones realizadas por las autoridades del estado brasileño de Acre. Dependiendo de los datos utilizados como referencia, los incentivos (y los fondos asociados a estos) para las actividades de REDD+ en Acre pueden ser muy diferentes.

Investigaciones sobre los desafíos del MRV multinivel en Vietnam e Indonesia sugieren que “en ausencia de un mecanismo de distribución de beneficios transparente (para gestionar la transferencia y distribución de los incentivos financieros) basado en un sistema oficial nacional de MRV, la aprobación de los futuros fondos de REDD+ y la asignación de los ingresos podrían requerir de prolongadas negociaciones entre distritos, provincias y organismos centrales, aumentando así los costos de transacción y creando oportunidades para la corrupción”, señala el informe.

TABULANDO SOLUCIONES

Tanto Vietnam como Indonesia han puesto en marcha iniciativas para integrar datos relacionados con los bosques a través de los diversos niveles de gobierno.

“Algunos de los avances de REDD+ en Brasil a nivel subnacional pueden atribuirse a la participación activa de seis estados amazónicos en el Grupo de Trabajo de Gobernadores sobre Clima y Bosques (GFC por sus siglas en inglés), que reconoce el papel fundamental de los gobiernos estatales y provinciales en la creación de programas REDD+”, señala Amy Duchelle, investigadora de CIFOR en Brasil y coautora del artículo.

El GFC se inició en 2008 a partir de acuerdos entre gobiernos subnacionales seleccionados en Estados Unidos, Brasil e Indonesia, y desde entonces se ha ampliado para incluir a 19 estados y provincias de todo el mundo.

Otra opción para aumentar la cooperación entre niveles institucionales es impulsar la participación de las comunidades locales en el monitoreo directo de las emisiones de carbono, señala el artículo.

“Existen también ejemplos de MRV realizados por las comunidades, o cómo las personas de una localidad pueden realizar mediciones de carbono por sí mismos”, dice Korhonen-Kurki. “Algunos [procesos de MRV] funcionan bien, otros tienen problemas, pero se trata de una vía por explorar. Sin embargo, algunas personas involucradas en REDD+ ponen en duda la fiabilidad de la recopilación de datos realizada por las comunidades”.

El artículo advierte que los complejos procesos de MRV deben ser simplificados para hacerlos más accesibles a los actores locales antes de que los marcos nacionales de MRV sean implementados.

Para obtener más información sobre los temas tratados en este artículo, por favor póngase en contacto con Amy Duchelle en a.duchelle@cgiar.org

Esta investigación se realizó como parte del Estudio Global Comparativo sobre REDD+ y el Programa de Investigación de CGIAR sobre Bosques, Árboles y Agroforestería, con el apoyo de NORAD, AusAID, DFID, la Comisión Europea, el Departamento de Cooperación para el Desarrollo Internacional de Finlandia, y la Fundación David y Lucille Packard.

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Tópicos :   REDD+