Columna del Director General

El ébola y la forestería: un reto científico urgente

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Carne de monte —en este caso, de cocodrilo y antílope— a la venta en el mercado Moutuka Nunene en Lukolela, República Democrática del Congo. Se sabe relativamente poco acerca de los riesgos de propagación del virus del ébola que están relacionados con las prácticas agrícolas o las cadenas de valor de la carne de monte. Fotografía de Ollivier Girard / CIFOR./CIFOR photo

Carne de monte —en este caso, de cocodrilo y antílope— a la venta en el mercado Moutuka Nunene en Lukolela, República Democrática del Congo. Se sabe relativamente poco acerca de los riesgos de propagación del virus del ébola que están relacionados con las prácticas agrícolas o las cadenas de valor de la carne de monte. Fotografía de Ollivier Girard / CIFOR./CIFOR photo

Al ser una organización global con oficinas y proyectos en África Central y Occidental, en CIFOR seguimos de cerca los acontecimientos relacionados con el brote del virus del ébola. Por motivos sanitarios, hemos restringido los viajes y el trabajo de campo en los países afectados. En el caso del CGIAR, consorcio que agrupa a 15 centros de investigación y al que pertenece CIFOR, nos hemos visto obligados a posponer o trasladar a otras regiones varias reuniones internacionales que iban a realizarse en la zona. Los brotes de ébola constituyen grandes catástrofes para la humanidad, y todos debemos actuar de manera cuidadosa y responsable: y contribuir a través de todos los medios posibles en la búsqueda de soluciones. Como una organización de investigación forestal, también seguimos atentamente los renovados y urgentes pedidos de una investigación acerca de los vínculos entre el virus del ébola y las actividades relacionadas con los bosques.

Algunas preguntas inmediatas son las siguientes:

  • ¿Sabemos realmente cómo se producen los brotes de ébola?
  • ¿Podemos proporcionar evidencia que permita informar de manera adecuada a las políticas para prevenir tragedias en el futuro?
  • ¿Tenemos la capacidad de equiparar las actuales oleadas de noticias y “las sugerencias de expertos” con hallazgos científicos?

Lamentablemente, la respuesta a cada una de estas preguntas es en gran medida “no”.

Se ha establecido claramente que el virus del ébola tiene un vinculo con los sistemas forestales y en África Central y Occidental. Además, todo parece indicar que contamos con conocimiento científico relativamente bueno acerca de los problemas médicos y clínicos existentes, aunque la aplicación poco eficaz de este conocimiento ha permitido que la enfermedad se propague de manera rápida y amplia y cause terrible sufrimiento.

Sin embargo, desde la perspectiva de la forestería y la gestión de los paisajes, carecemos de información suficiente acerca de cómo y dónde aparece el virus, y también sobre los riesgos vinculados a las prácticas agrícolas o las cadenas de valor de la carne de caza.

¿Qué nuevas investigaciones forestales y sobre los paisajes demandan los brotes de ébola? En el corto plazo, es necesario realizar revisiones sistemáticas y transparentes (véase evidency-based forestry de CIFOR) para dejar en claro la posición del conocimiento científico en relación con cuestiones de política relevantes para el manejo forestal y la agricultura en la región afectada. CIFOR y sus socios trabajan actualmente con este propósito. Aun cuando los resultados definitivos probablemente lleguen mucho después de que termine la actual atención mediática al tema, es esencial que la ciencia contribuya también con su propia versión.

Jeanne Mwakembe vende carne de monte en Lukolela, República Democrática del Congo. La carne de monte de animales infectados ha sido una fuente común de brotes del virus del ébola en el pasado. Fotografía de Ollivier Girard /CIFOR photo

Jeanne Mwakembe vende carne de monte en Lukolela, República Democrática del Congo. La carne de monte de animales infectados ha sido una fuente común de brotes del virus del ébola en el pasado. Fotografía de Ollivier Girard / CIFOR.

En un horizonte más lejano, la investigación debe poner las cosas en perspectiva y colocar los brotes de ébola en un contexto más amplio de gestión de riesgos. El ébola ha estado entre nosotros durante más de 1.000 años. De nada sirve exigir cambios radicales en las políticas de uso del suelo a causa del ébola cuando tales cambios podrían tener impactos graves y mucho más amplios sobre otros factores sociales, ambientales o económicos.

Por ejemplo, es probable que los medios de subsistencia y las oportunidades de nutrición provistos por la carne de monte a decenas de millones de personas no sean condenados inmediatamente. Más bien, es posible, que la realización de inversiones políticas y financieras en atención básica de la salud, en educación y concientización y en normas de seguridad alimentaria sean medidas más eficientes. En otras palabras, la gestión de los riesgos en salud, y también las oportunidades de salud, deben ser consideradas como uno de varios objetivos para la forestería y los paisajes.

No debemos aislar la foresteria de ningún objetivo de desarrollo, algo que señalé anteriormente, al mostrar cómo esta ciencia se relaciona con cada uno de los temas considerados por los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).

El ejemplo que usé en ese momento para mostrar el vínculo entre la forestería y la salud fue uno positivo —los beneficios del árbol Prunus africana en el tratamiento de desórdenes de próstata—.
Ahora podemos añadir a la ecuación los riesgos de brotes de ébola, al tiempo que reconocemos que el vínculo de la forestería con la salud es fuerte, como informó CIFOR en 2006 en “Los bosques y la salud humana”.

La planificación de investigaciones a largo plazo no es útil para las víctimas del reciente brote de ébola, y tal vez no ayude a calmar la dirección del debate actual sobre el ébola y la forestería. Sin embargo, en el largo plazo debemos abordar seriamente el complejo manejo múltiple de los bosques y paisajes. El ébola ofrece un ángulo nuevo y serio para este reto.

Algunos artículos periodísticos recientes para leer con mente crítica, en inglés:
Mother Jones: We Are Making Ebola Outbreaks Worse by Cutting Down Forests
The New York Times: How Environmentalism Can Help Stop Ebola
The Guardian: Ebola: research team says migrating fruit bats responsible for outbreak
NPR: Ebola In The Skies? How The Virus Made It To West Africa
Newsweek: Smuggled Bushmeat Is Ebola’s Back Door to America
Al-Jazeera: Deforestation, development may be driving Ebola outbreaks, experts say
The Washington Post: How deforestation shares the blame for the Ebola epidemic

INFORMACIÓN PARA MEDIOS: Para preguntas acerca del ébola, los bosques y la carne de monte, por favor póngase en contacto con Joan Baxter, Coordinadora Regional de Comunicaciones para África, en j.baxter@cgiar.org o al +254 72 640 7104.

 

Lecturas Relacionadas:

CIFOR Special Report: Ebola, forests and bushmeat

Ebola and bushmeat in Africa: Q&A with leading researcher

10 things you didn’t know about bushmeat in Africa

Bushmeat Stories: Voices from the Congo Basin

Empty forests, empty stomachs? Bushmeat and livelihoods in the Congo and Amazon Basins

The Congo Basin Forests: What policymakers should know

CIFOR: Bushmeat Research Initiative

Bushmeat consumption among rural and urban children from Province Orientale, Democratic Republic of Congo

Presentation: Gender Issues and Bushmeat

Presentation: Bushmeat research in the past three decades: What has it changed for sustainable hunting?

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Tópicos :   Bosques y medios de vida Bosques y dietas