Una declaración es la mejor oferta contra la deforestación y el cambio climático

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NUEVA YORK — Una declaración de los gobernadores de 21 estados y provincias tropicales  anunciada en la Cumbre sobre el Clima de las Naciones Unidas es una de las “mejores ofertas” en curso para la mitigación del cambio climático y la protección de los bosques tropicales, señala un científico destacado.

Y un lugar no tropical -California- podría ser clave para el éxito de la declaración.

El Grupo de Trabajo de Gobernadores sobre Clima y Bosques (GCF) suscribió la Declaración de Rio Branco en agosto, comprometiéndose a reducir la deforestación en un 80% para el año 2020, si se garantiza la financiación de los pagos por desempeño, provenientes de gobiernos donantes y el sector privado.

Un hecho significativo es que los gobernadores se han comprometido a canalizar una parte importante de esos ingresos hacia los pueblos indígenas y las comunidades forestales.

Daniel Nepstad, director ejecutivo del Earth Innovation Institute [Instituto de Innovación de la Tierra], explicó en el marco del Coloquio sobre los Bosques y el Clima que si bien el grupo de trabajo ha sido una colaboración de largo plazo, en el último año ha cobrado un impulso importante.

“La idea era enviar a la Cumbre sobre el Clima, en Nueva York, el mensaje de que los gobernadores de países tropicales están listos para hacer su parte, y están listos para reducir la deforestación en un 80% para el año 2020″. “Pero necesitan ayuda”, añadió.

La Declaración de Río Branco fue suscrita en la capital del estado de Acre, Brasil, en el extremo occidental de la región amazónica de ese país.

Acre de por sí ha logrado un avance importante al consagrar una agenda de baja deforestación en su legislación estatal y se encuentra a la espera de que el financiamiento internacional empiece a fluir.

La declaración lo señala con toda claridad.

“Los avances que los estados y provincias del GCF han logrado hasta la fecha son importantes pero frágiles”, se indica. “Se requiere urgentemente de apoyo para garantizar la sostenibilidad económica y política de estos programas”.

“Estamos comprometidos a reducir significativamente nuestras emisiones, siempre y cuando exista la disponibilidad de una financiación basada en el desempeño adecuado, suficiente y a largo plazo”.

El GCF comprende estados tropicales y provincias de Brasil, Perú, Nigeria, Indonesia y México —además de jurisdicciones no tropicales como Cataluña en España, e Illinois y California en los Estados Unidos, que están desarrollando sus propias políticas sobre el clima y buscando formas de compensar sus emisiones.

El Grupo tiene como objetivo lograr avances en los programas estatales de países tropicales, destinados a promover un desarrollo rural con bajas emisiones y la reducción de emisiones derivadas de la deforestación y la degradación forestal (REDD+), así como vincular estas actividades con los nuevos regímenes de cumplimiento de emisiones de gases de efecto invernadero y otros mecanismos de pagos por desempeño.

SUEÑOS CALIFORNIANOS

Hasta ahora, California es la única jurisdicción del mundo que está considerando activamente el reconocimiento de los créditos de carbono internacionales provenientes de REDD+, que podrían ser vendidos para compensar a los emisores industriales en California como parte del programa de límites máximos y comercio, de cumplimiento obligatorio en todo el estado.

Pero California todavía no se ha comprometido a implementar procesos de REDD+, y el estado es uno de los pocos miembros del GCF que aún no han firmado el compromiso de Rio Branco, aunque Nepstad espera que ello suceda pronto.

La implementación de procesos de REDD+ en la legislación californiana sobre el clima dinamizaría a los gobiernos que son parte del GCF y que están creando estos programas de reducción de la deforestación: y permitiría al programa de cambio climático de California “sacarle el mayor provecho posible al dinero”, dice Nepstad.

Cuando Nepstad se reunió con el gobernador de California, Jerry Brown, este se encontraba muy interesado en el éxito de Brasil en frenar la deforestación.

E incluso si el programa de REDD+ de California redujera solo ligeramente las tasas de deforestación en la Amazonia brasileña, este podría duplicar o triplicar el efecto de la ley en la reducción del cambio climático al sellar los esfuerzos regionales, dice Nepstad.

“La Declaración de Rio Branco representa una de las mejores soluciones de corto plazo para el cambio climático, porque los gobernadores de los estados con bosques tropicales no están pidiendo a los países industrializados que paguen toda la cuenta”.

Como ejemplo, Nepstad señala el caso del Mato Grosso en Brasil. Aunque se trata de una enorme economía agrícola, ha reducido su tasa de deforestación en más de 80 por ciento.

“Si Mato Grosso fuera un país, sería uno de los principales mitigadores del cambio climático en todo el mundo. Es responsable de más de la mitad de la disminución de la deforestación en la Amazonia, y no ha recibido ni un centavo”, dijo Nepstad.

“Así que pienso que cualquier señal de que California quiere crear una alianza y lograr un flujo de inversiones para reducir la deforestación y apoyar a las comunidades, lograría un gran avance en sellar el apoyo político para un programa de baja deforestación en el Mato Grosso”.

“Esta es la mayor oportunidad que tendremos en los próximos años. Y California es un factor clave”.

UNA NUEVA COLABORACIÓN

Amy Duchelle, científica del Centro para la Investigación Forestal Internacional (CIFOR) con sede en Brasil, dice que la Declaración de Rio Branco muestra un serio compromiso con la reducción de las emisiones de carbono derivadas de la deforestación y la degradación forestal.

“Este compromiso podría tener un impacto positivo enorme”, dice Duchelle, “porque gran parte de la cobertura forestal tropical del mundo se encuentra en dichos estados”.

Duchelle ha realizado una amplia investigación en Acre, analizando su Sistema de Incentivos por Servicios Ambientales, así como otros programas subnacionales de REDD+ en Brasil, y junto con otros científicos de CIFOR empezaron a colaborar más estrechamente con el GCF en 2014.

En la reunión anual del GCF de este año en Acre, compartieron puntos de vista sobre sus investigaciones, incluyendo algunos de los primeros impactos que están teniendo las políticas innovadoras, y los desafíos que enfrentan los defensores de las iniciativas de REDD+ subnacionales.

Duchelle elogió la Declaración por llamar la atención sobre la rapidez con que han avanzado los esfuerzos subnacionales para abordar el cambio climático y la deforestación.

“Necesitamos que las cosas se muevan a un ritmo más acelerado para que algunos de estos cambios ocurran, así que es importante que no solo nos centremos en el marco internacional y dejemos de lado los emocionantes avances que se están produciendo a escala regional”, dijo.

“Hay muchas historias inspiradoras, provenientes de los niveles más bajos, que necesitan ser valoradas, y lecciones que deben ser aprendidas e implementadas a escala nacional y mundial”.

Nepstad concuerda con ella.

“Creo que hoy en día las innovaciones —si nos fijamos en la pieza de los bosques y la agricultura del rompecabezas global que tenemos que resolver— se encuentran realmente en el nivel subnacional”, dijo.

“Los gobiernos centrales tienen enormes obstáculos políticos para actuar audazmente, y sin embargo existen muchos gobernadores con voluntad de ser audaces. Nos encontramos en un mundo de abajo hacia arriba (bottom-up), donde la innovación está surgiendo a borbotones en diversas regiones de todo el planeta y produciendo resultados de importancia mundial”.

Para obtener más información acerca de este tema, por favor póngase en contacto con Amy Duchelle en a.duchelle@cgiar.org

El trabajo de CIFOR sobre cambio climático forma parte del Programa de Investigación de CGIAR sobre Bosques, Árboles y Agroforestería.

 

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Tópicos :   REDD+