Columna del Director General

¿Es el enfoque de paisajes bueno para los bosques?

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Una mujer cosecha té en Imenti, Kenia, donde la superficie forestal en gran medida ha dado paso a la producción de cultivos. Fotografía cortesía de Erik Nordman.

Una mujer cosecha té en Imenti, Kenia, donde la superficie forestal en gran medida ha dado paso a la producción de cultivos. Fotografía cortesía de Erik Nordman.

A menudo me preguntan si los bosques se beneficiarán de un enfoque de paisajes, y en ocasiones escucho preocupaciones sobre si adoptar un enfoque de paisajes podría llevar a aumentar (y no reducir) la pérdida de bosques, a medida que otras prioridades de uso del suelo como el desarrollo de la agricultura, empiezan a surtir efecto. En otras palabras, ¿puede el enfoque de paisajes ser una amenaza para los bosques?

Para empezar, yo sostengo que son los valores de los bosques (y la agroforestería) lo que cuenta, no la extensión o la existencia de los bosques como tales.

Es decir, debemos centrarnos en asegurar la continuación y mejora que los muchos beneficios que los bosques y la silvicultura ofrecen a la humanidad en su aspiración por un futuro sostenible y equitativo. La pregunta entonces es si el enfoque de paisajes puede ayudar a mejorar y apoyar estos beneficios para los bosques y la agroforestería.

Promover los valores de los bosques y la agroforestería obviamente es algo “bueno”. Sin embargo, las preguntas planteadas en relación con el enfoque de paisajes también demuestran la persistencia de la opinión de que los bosques y otros usos del suelo están en competencia, más que complementarse entre sí. Es decir, la dicotomía entre, por ejemplo, bosques (instituciones) y agricultura (instituciones) sigue siendo más importante que la búsqueda de soluciones integradas. Creo que debemos buscar soluciones integradas si es que queremos conservar adecuadamente y mejorar los valores de los bosques y la agroforestería.

 No hay garantías de que el enfoque de paisajes conduzca siempre a un aumento en los valores de los bosques y la agroforestería (o en la apreciación de estos valores). Estos valores forman un subconjunto de aspiraciones generales dentro de un paisaje.

En primer lugar, tomemos perspectiva desde dentro de las instituciones forestales y miremos hacia el exterior. La reciente Declaración de Nueva York sobre los Bosques es un buen ejemplo, ya que expresa las ambiciones de los gobiernos nacionales y subnacionales, de la sociedad civil y del sector empresarial privado. Ocho de los diez compromisos son acerca de la reducción de la deforestación y/o la emisión de gases de efecto invernadero provenientes de los bosques. Dado que la deforestación está estrechamente ligada a la expansión de otros usos del suelo, en particular la agricultura, parece necesario trabajar de manera conjunta con estos sectores para alcanzar tales compromisos. Además, los compromisos  resaltan los productos agrícolas, la “agricultura de subsistencia”, los derechos a la tierra y los recursos, y la promoción de un desarrollo sostenible y equitativo. Una vez más, parece ser que el cumplimiento de los compromisos forestales dependerá de trabajar de manera intersectorial y con una perspectiva de desarrollo amplia.

En segundo lugar, echemos un vistazo al bosque desde el exterior mediante la Declaración de Acción sobre la Agricultura de la misma Cumbre de la ONU sobre Cambio Climático en septiembre. El centro aquí está en la agricultura climáticamente inteligente, un concepto que incluye la agroforestería y la pesca, así como el papel fundamental que desempeñan los ecosistemas en la productividad y la resiliencia de los medios de vida rurales y la producción de alimentos. La declaración destaca la necesidad de reducir las emisiones de la agricultura, incluidas aquellas que son causadas por impactos en los ecosistemas. Una vez más, estos compromisos no pueden alcanzarse sin considerar y salvaguardar el valor de los bosques y la agroforestería para el sistema alimentario en su conjunto.


  • En el Foro Global sobre Paisajes: el papel de los bosques en los paisajes será un tema de discusión clave en el próximo Foro Global sobre Paisajes, que se celebrará los días 6 y 7 de diciembre en Lima durante la COP20 de la CMNUCC. Siga todas las noticias del Foro en blog.cifor.org/lima.

Así que, independientemente de si partimos de una perspectiva “interior” o “exterior”, los bosques y la agroforestería son fundamentales para el logro de los compromisos hacia un futuro sostenible. Esto es tranquilizador, y apoya la idea del enfoque de paisajes. Es probable que negociemos mejores soluciones generales si los sectores y los grupos de interés trabajan juntos, lo cual también es un punto de partida para el Foro Global sobre Paisajes.

Debemos tener claro, sin embargo, que no hay garantías de que el enfoque de paisajes conduzca siempre a un aumento en los valores de los bosques y la agroforestería (o en la apreciación de estos valores). Estos valores forman un subconjunto de aspiraciones generales dentro de un paisaje, y puede ser que los grupos de interés de un paisaje específico prefieran escenarios alternativos y dar prioridad a otros resultados; y que elijan no maximizar los valores forestales.

¿Es este un problema? En realidad, no. Sería un problema si las negociaciones sufren de desequilibrios de poder o conductas ilegales, pero esto no debería considerarse como algo en contra del concepto de paisaje como tal. Los informes recientes sobre la violencia contra los grupos de interés locales son un claro recordatorio de que las condiciones básicas para que un enfoque de paisajes establezca prioridades que a menudo simplemente no existen. Obviamente, la aplicación de los derechos humanos y un adecuado Estado de derecho son requisitos previos.

También podría haber un problema si las consecuencias de las pérdidas forestales no son bien conocidas o tomadas en cuenta. Pero si lo son, entonces se debería aceptar los resultados de un proceso informado, abierto e inclusivo que tome en consideración de manera adecuada los valores forestales y/o de la silvicultura, incluso en aquellos casos en que dichos resultados puedan llevar a una reducción del bosque.

Parece haber mucho más que perder si no buscamos soluciones integradas intersectoriales. Las políticas específicas de un sector en ocasiones se contradicen entre sí y al mismo tiempo promueven, por ejemplo, la expansión agrícola y la protección de los bosques sin tener en cuenta los efectos de las subvenciones en conflicto. Además, la falta de coordinación entre los intereses de los sectores parece estar detrás de parte de la expansión destructiva de la agricultura comercial, como las plantaciones de palma aceitera en bosques de turberas.

Entonces, ¿se beneficiarán los bosques del enfoque de paisajes? No se puede estar seguro en todos los casos, pero estoy convencido de que las decisiones justas e informadas son siempre mejores que las acciones aisladas, y que esas decisiones en casi todos los casos mejorarán los valores del bosque, en lugar de destruirlos. A medida que la base de la evidencia se incremente, espero que podamos, en un futuro próximo, confirmar o rechazar este cuestionamiento mediante resultados científicos.

Y, por último, podría ser conveniente darle la vuelta a la pregunta:

¿Es correcto discutir a favor de la conservación de los bosques de manera aislada, sin tener en cuenta las necesidades y aspiraciones más amplias de la gente?

 

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Tópicos :   Enfoque de paisajes