Investigación

Del discurso a la acción ¿Cuál es el rol del sector privado en el escenario político de REDD+?

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La deforestación en los países de bosques tropicales está en gran medida ausente de los debates, señala un nuevo estudio. Fotografía de Neil Palmer / CIFOR.

La deforestación en los países de bosques tropicales está en gran medida ausente de los debates, señala un nuevo estudio. Fotografía de Neil Palmer / CIFOR.

BOGOR, Indonesia — En el escenario de REDD+, hay un actor que habla prominentemente cuando está bajo los reflectores, pero que en gran medida permanece invisible a la hora de tomar las decisiones.

Por su diseño, el éxito de la iniciativa REDD+, que busca reducir las emisiones de carbono evitando la deforestación, depende de la inclusión de todas las partes interesadas en los bosques, desde los gobiernos nacionales hasta la población local y todos los niveles intermedios.

Recientemente, las entidades del sector privado involucradas en la deforestación y en la  degradación de los bosques tomaron la palabra en una serie de eventos globales sobre REDD+, y varias empresas transnacionales de gran escala dieron un paso al frente para anunciar metas de deforestación cero para sus respectivas cadenas de materias primas.

Sin embargo, aunque el sector privado tiene una enorme influencia sobre las políticas nacionales de REDD+, apenas es visible en las redes y espacios nacionales donde los grupos de interés definen el diseño de REDD+, señala un estudio comparativo de las redes de políticas en siete países.

En un informe especial de la revista Ecology and Society, un grupo de científicos mapearon y analizaron redes de políticas mediante la identificación de los “actores” clave en el diseño de REDD+  (incluyendo agencias gubernamentales, la sociedad civil y organizaciones de investigación, así como actores del sector privado) para ilustrar cómo se intercambian información y otros recursos.

 Hay una red de políticas que se puede ver, y otra que existe pero que no se ve: una red oculta.

Entre los actores del sector privado de los siete países, se identificaron distintos tipos con relevancia para la formulación de políticas de REDD+: aquellos (como los productores de aceite de palma y las empresas mineras)  cuyas actividades siguen impulsando la deforestación y degradación de los bosques; los estrategas verdes, que han desarrollado programas amigables con el medio ambiente como parte de sus estrategias de responsabilidad social empresarial; los financistas de carbono, que buscan oportunidades en el mercado de carbono; y los consultores, que brindan asesoramiento sobre cómo crear y trabajar con REDD+.

Muy pocos actores del sector privado aceptaron participar en el análisis de redes de políticas, y los pocos que lo hicieron eran empresas “verdes” involucradas en los mercados de carbono o aquellas con sólidos programas de responsabilidad social empresarial (RSE).

Muy pocas de las empresas de sectores consideradas impulsoras de la deforestación aceptaron participar en el estudio.

EL IMPACTO DE LOS LOBBIES

Aunque en gran medida las empresas parecen estar ausentes de estas redes, el análisis encontró que sus intereses se reflejan fuertemente en el lenguaje y las decisiones gubernamentales, lo que sugiere que la presión del sector privado tiene un impacto significativo en el Estado. De hecho, en algunos casos, la internalización de los intereses privados en el gobierno a lo largo del tiempo puede incluso volver redundante esta coacción.

“Esto es algo que vemos en todas partes y que es básicamente consecuencia de esta influencia”, dijo María Brockhaus, científica principal del Centro para la  Investigación Forestal Internacional (CIFOR) y autora principal del estudio comparativo de los siete análisis. “Así que hay una red de políticas que se puede ver, y otra que existe pero que no se ve: una red oculta”.

 Aún no tenemos acceso a los verdaderos tomadores de decisiones que dirigen la estrategia verde en las grandes empresas.

Equipos de investigadores en Brasil, Camerún, Indonesia, Nepal, Papúa Nueva Guinea, Tanzania y Vietnam realizaron encuestas y entrevistas con actores clave, y descubrieron, a partir de sus respuestas, que estos consideraban que el sector privado ejercía una poderosa influencia sobre las políticas de REDD+ en todos los países, a pesar de que no participaba en el intercambio de información y recursos con otros actores clave.

Los análisis de redes de políticas, ilustrados en complejos diagramas de telaraña, presentan una imagen inmediata de cómo el poder se concentra y cómo los actores se conectan y forman coaliciones. Pero también destacan las desconexiones: por ejemplo, el hecho de que los equipos que realizaban los análisis apenas fueron capaces de involucrar al sector privado ejemplifica una fuerte desconexión entre organismos de investigación y este sector.

El equipo en Indonesia encontró que muchas empresas no querían participar en la investigación, pero parte del problema era el acceso.

“Aún no tenemos acceso a los verdaderos tomadores de decisiones que dirigen la estrategia verde en las grandes empresas”, dijo la científica de CIFOR Moira Moeliono.

Señaló que algunas grandes empresas que se habían comprometido a poner fin a la deforestación estuvieron dispuestas a reunirse, pero solo enviaron a alguien de sus departamentos de relaciones públicas o de RSE.

“Estas personas están bien informadas, pero en realidad no toman decisiones y con frecuencia está claro que solo están ahí para proteger a la compañía de preguntas más intrusivas de nuestra parte”, dijo Moeliono.

Los entrevistados de la Cámara de Comercio de Indonesia (conocida por sus siglas en indonesio, KADIN) dijeron a los investigadores que los problemas del cambio climático eran aún relativamente nuevos para el sector privado y que las empresas aún carecían de información.

“Pero el sector privado no se está involucrando abiertamente en el escenario político nacional de REDD+, y si alguien no está involucrado, tiende a ignorar todo lo que ocurre”, dijo Moeliono. “Solamente podemos informar a las personas que quieran estar informadas. En general, aquellas personas del sector privado que quieren estar informadas, lo están”.

“En Indonesia, personas con intereses de negocios tradicionales se han unido al recién constituido gobierno y se encuentran en posición de atender los intereses del sector privado por sobre los de otros grupos de interés”, dijo Moeliono.

Todo esto podría cambiar con las nuevas declaraciones en torno a iniciativas de deforestación cero, y se podría esperar que a esto le siga un involucramiento más positivo y una mayor apertura de los actores del sector privado, no solo en el plano del discurso global sino también de la política y la acción nacionales, en particular por parte de aquellos actores involucrados en la deforestación y degradación de los bosques.

MAPEANDO OPORTUNIDADES Y DESAFÍOS

Los científicos señalan que el cambio transformacional, incluyendo importantes reformas políticas, es necesario para que los países implementen REDD+ de manera eficaz, pues el avance de las políticas de REDD+ a nivel nacional hasta el momento ha sido más lento de lo esperado. Los diagramas de redes de políticas producidos para cada país permiten a todas las partes interesadas, incluidos los responsables de la formulación de políticas, identificar áreas objetivo para las reformas, así como los patrones que han contribuido a los avances de REDD+ en ciertos casos.

Los diagramas de redes de políticas conectan nodos que representan a los actores con otros nodos en una telaraña compleja, y muestran cómo un actor puede trabajar como agente o puente entre otros dos.

“Aunque algo pueda ser de conocimiento de todos —por ejemplo, todos sabemos que hay centros de poder y coaliciones—, si se puede medir y apreciar visualmente, se tienen argumentos para hacerle frente”, dijo Brockhaus, comparando los análisis como “abrir la ‘caja negra’ de la toma de decisiones sobre REDD+”.

Lea los documentos sobre los países aquí.

Para obtener más información sobre esta investigación, por favor póngase en contacto con Maria Brockhaus en m.brockhaus@cgiar.org.

El Estudio Comparativo Global de CIFOR sobre REDD+ cuenta con el apoyo de la Agencia Noruega de Cooperación para el Desarrollo (NORAD), el Departamento Australiano de Asuntos Exteriores y Comercio (DFAT), la Unión Europea (UE), el Reino Unido, y el Programa de Investigación de CGIAR sobre Bosques, Árboles y Agroforestería, con el apoyo financiero del Fondo CGIAR.

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Tópicos :   REDD+