Investigación

¿Carne de monte o carne enlatada? La dieta de las poblaciones fronterizas de la Amazonía

En la zona fronteriza entre Perú, Colombia y Brasil, las personas están cambiando sus dietas, no siempre con mejores resultados.
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En la zona fronteriza entre Perú, Colombia y Brasil, las personas están cambiando sus dietas, no siempre con mejores resultados. Foto: Mónica Aleman -CIFOR.

En la zona fronteriza entre Perú, Colombia y Brasil, las personas están cambiando sus dietas, no siempre con mejores resultados. Foto: Mónica Aleman -CIFOR.

Latin America -  

LIMA, Perú- En la zona transfronteriza rural de Colombia, Perú y Brasil convergen, la carne de monte proporciona nutrición y una fuerte conexión con la tradición indígena.

Pero a medida que más gente se traslada a las ciudades, las comidas diarias contienen cada vez menos carne de monte (tapir, venado, mono o tortuga), y más pollo criado industrialmente y carnes en conserva, según indica un nuevo estudio del Centro para la Investigación Forestal Internacional (CIFOR).

Para preparar este estudio, que forma parte de la Iniciativa de Investigación sobre carne de monte de CIFOR (Bushmeat Research Initiative), los científicos trabajaron con cazadores y comerciantes locales en la recolección de datos. En los tres países, la caza comercial es ilegal aunque se permite la caza para satisfacer las necesidades familiares.

Además de su importancia económica, la carne de monte también ayuda a mantener los vínculos sociales y culturales en los que las relaciones se construyen, sobreviven y dependen”

Los residentes de las comunidades ribereñas cercanas a las zonas fronterizas remotas, próximas a la cuenca del Amazonas, continúan alimentándose de una gran variedad de animales silvestres, y más de una docena de especies de peces. Sus dietas tienen un alto contenido de proteínas bajas en grasa y variedad de micronutrientes.

Pero en los centros urbanos este consumo está disminuyendo.

La escasez de caza silvestre alrededor de esos centros es una de las razones de la caída en su popularidad. La globalización facilita la disponibilidad de carnes y pollo en conserva a precios más accesibles, a pesar de que son provienen  del sur de Brasil. En las dietas compuestas por alimentos básicos, hay ahora un aumento en grasas y sal, y una disminución en la variedad de micronutrientes, evidencia el estudio.


Lea el estudio en inglés: Bushmeat in the tri-frontier region of Brazil, Peru and Colombia: Demise or persistence?


“Las personas que comen carne de monte y peces tienen una dieta más variada”, afirma Nathalie van Vliet, una de las autoras del estudio.

“La carne de monte puede ser difícil de encontrar en las ciudades y más cara. Pero para mucha gente de la ciudad es  también una opción sana y nutritiva. La gente no come carne de monte con frecuencia porque hay que saber dónde comprarla, mientras que el pollo se puede encontrar en todas partes”.

Hay algunas personas que no consumen carne de monte porque es ilegal o porque están preocupadas por la conservación, dice van Vliet, pero donde hay un mercado para la carne de monte, en las zonas rurales y urbanas, hay una demanda de cazadores.

“La caza silvestre es muy importante para las familias, y eso incluye a los cazadores”, afirma.

La mayoría de ellos vende aproximadamente la mitad de los animales silvestres que caza, y sus ingresos pueden ser muchas veces el salario mínimo.

“No hay una gran cantidad de personas en la cadena de comercialización; sin embargo, se manejan volúmenes importantes de carne”, dice van Vliet. “Y esto beneficia la economía de la comunidad, pues los ingresos se invierten a nivel local”.

VALOR MONETARIO Y CULTURAL

Además de su importancia económica, la carne de monte también ayuda a mantener los vínculos sociales y culturales en los que las relaciones se construyen, sobreviven y dependen, en parte del intercambio de ofrendas de comida y otros ítems. Y cuando se realizan festivales y celebraciones, la carne de monte es generalmente la comida elegida.

Hay una necesidad de políticas integradas que combinen aspectos culturales, la salud humana y el uso sostenible de la caza silvestre”

Van Vliet dice que esto es una forma de mantener la identidad cultural.

“Esos momentos mantienen a las personas en contacto con sus raíces culturales”, explica. “Quienes se han alejado del consumo de carne más tradicional podrán disfrutarlo como una manera de conectarse con la familia. Esta comida no desaparece, sino que se consume con menos frecuencia”.

Aunque las implicaciones ecológicas del consumo de carne de monte también han sido consideradas por el equipo de investigación, van Vliet y sus colegas se han centrado intencionalmente en otras facetas de este consumo. El equipo está explorando otros temas complejos que plantea el uso de la carne de monte en la dieta de las personas: los impactos nutricionales, económicos y culturales.

Sus hallazgos, también tienen implicancias para los responsables políticos, dice la autora.

Un problema es que existe un mercado para la caza silvestre a pesar de ser ilegal. Por ello se sugiere que el dinero invertido en sancionar a quienes quebrantan la ley se podría invertir mejor en actividades de monitoreo e incentivos para una gestión sostenible de especies más comunes, junto con un estricto control sobre aquellas en peligro de extinción.

“Hay una necesidad de políticas integradas que combinen aspectos culturales, la salud humana y el uso sostenible de la caza silvestre”, dice van Vliet.

“Con políticas de uso sostenible, los países podrían mejorar la nutrición y proteger el derecho de las personas a su identidad cultural.”

En ese sentido, miembros de una comunidad han pedido a los investigadores asistencia para diseñar un plan de gestión de caza sostenible, y los científicos están ya explorando formas para utilizar tecnología moderna, tales como aplicaciones de teléfonos celulares, para rastrear los patrones de caza.

“Aunque nuestro principal interés era la caza silvestre, terminamos aprendiendo mucho acerca de la nutrición en general”, explica van Vliet. “Hay también implicaciones para las regulaciones, en cuanto a qué tipo de dieta se está promoviendo en estas regiones”.

Natalie van Vliet es investigadora del Centro para la Investigación Forestal Internacional (CIFOR). Para obtener más información sobre carne de monte en Sudamérica, por favor póngase en contacto con ella en n.vanvliet@cgiar.org

Esta investigación de CIFOR forma parte del Programa de Investigación del CGIAR sobre Bosques, Árboles y Agroforestería.

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Tópicos :   Bosques y medios de vida Bosques y dietas