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Cuando el clima cambia, la migración también

Para aliviar la presión sobre la tierra a causa de la migración, es necesario examinar factores humanos y ambientales.
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El cambio climático está produciendo modificaciones en los patrones de migración, de acuerdo a especialistas. Foto: Mariano Mantel.
El cambio climático está produciendo modificaciones en los patrones de migración, de acuerdo a especialistas. Foto: Mariano Mantel.

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La migración ambiental no es una forma de migración nueva, pero el cambio climático marca una diferencia” .

Paula Caballero

El cambio climático está produciendo modificaciones en los patrones de migración, lo que a su vez aumenta la presión sobre los cada vez más escasos recursos terrestres y naturales. Frente a esta situación, un grupo de expertos ha pedido que se preste mayor atención a la resiliencia y a los enfoques holísticos como una forma de evitar los conflictos.

“La migración ambiental no es una forma de migración nueva, pero el cambio climático marca la diferencia”, dijo Paula Caballero, directora senior del Banco Mundial, durante una sesión especial del Global Landscapes Forum 2015, celebrado en el marco de la COP21 en París.

Uno de los mayores problemas que observamos es que la migración, que a menudo se produce en respuesta a los efectos del cambio climático o a los conflictos, exacerba dichos efectos sobre el medio ambiente, dijo Louise Baker, coordinadora de Relaciones Exteriores y Política de la Convención de las Naciones Unidas para la Lucha contra la Desertificación.

“Se convierte en una especie de patrón degradación-abandono-migración”, dijo Baker. “La gente migra en busca de oportunidades”, lo que conduce a “un círculo vicioso”.

NUEVOS PATRONES

Mientras que la migración estacional tradicional tiene una naturaleza intrínsecamente temporal, los nuevos patrones de migración están aumentando la presión sobre el paisaje y las poblaciones existentes, dijo Stephen O’Brien, subsecretario general de Asuntos Humanitarios y coordinador de Ayuda de Emergencia de la Oficina de las Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios.

“Lo que ha cambiado es que buena parte de esta migración se ha vuelto prolongada”, dijo O’Brien. “Parte de esta situación se debe a fracasos políticos, pero buena parte tiene que ver con el costo de tratar de lograr un equilibrio entre los recursos climáticos y la capacidad de sostener la vida humana”.

Sin embargo, aunque estos problemas se han vuelto más apremiantes, atraer sobre ellos la atención que se merecen ha sido todo un reto, dijo Caballero.

“Como directora senior de Medio Ambiente y Recursos Naturales, constantemente me encuentro en la situación de tener que explicar que el medio ambiente no solo tiene que ver con un sapo, un pez específico, o con un oso panda, sino que realmente, en lo esencial, tiene que ver con las personas”, dijo.

La pobreza devastadora empuja a muchos migrantes hacia entornos cada vez más marginales, explicó Antonieta Macumi, asesora del ministro de Agua, Medio Ambiente, Ordenamiento Territorial y Desarrollo Urbano de Burundi. En esta nación africana, muchos agricultores se han visto obligados a mudarse a laderas empinadas, que están propensas a inundaciones.

“La fuerte dependencia de la población por los recursos naturales —en particular el agua y los suelos— tiene un impacto en sus medios de vida y su supervivencia”, dijo Macumi.

LA RESILIENCIA ES FUNDAMENTAL

El enfoque de paisaje ofrece una metodología para armonizar las demandas de los seres humanos sobre la tierra, afirma Baker.

“Es una forma de reconocer que en verdad necesitamos desarrollo urbano, industria, forestería, tierras cultivables, y que todo ello tiene que funcionar de manera conjunta”, agregó. “Unos no pueden ganar a costa de la pérdida de otros”.

En opinión de Djimé Adoum, secretario ejecutivo del Comité Interestatal Permanente de Lucha contra la Sequía en el Sahel (CILSS, por sus siglas en francés), la ordenación del paisaje va más lejos aún. “El paisaje no es solo un marco técnico. El enfoque de paisaje también debe reunir a las personas alrededor de una mesa de negociación para acordar los objetivos”.

Adoum se refirió a la migración proveniente de los países secos del Sahel, como Níger y Burkina Faso. La llegada de esos migrantes a los países costeros de África occidental ha actuado como un multiplicador de las tierras degradadas en esos países.

Costa de Marfil, Benín, Togo y Guinea se han visto afectados por el éxodo proveniente del Sahel, según Adoum.

“Estos países observaron lo que pasaba y dijeron: ‘Esperen un momento. Todo se está volviendo cada vez más marrón, y comienza a parecerse al Sahel’”.

“¿Y qué hicieron entonces? Se unieron a CILSS para ayudar a gestionar la migración y limitar los impactos ambientales”, explicó Adoum, agregando que al unirse a CILSS, estos países han optado por “sentarse a conversar” para encontrar soluciones.

“Hemos hecho cosas que realmente nos dan esperanza de que podemos hacerlo mejor”, dijo Adoum.

Al resumir el debate, Baker juntó los elementos humanos y ambientales.

“La resiliencia de la tierra es absolutamente esencial para las personas que dependen de ella. Es el único recurso que tienen”, dijo. “Tiene que ser funcional. Tiene que ser productiva y tiene que ser saludable para que las personas sean capaces de adaptarse”.

Más de 3200 personas y 100 organizaciones internacionales participaron del Global Landscapes Forum, considerado el foro intersectorial más importante en el marco de las negociaciones climáticas de París 2015. Vea aquí el video de la sesión (en inglés).

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Este estudio forma parte del Programa de Investigación del CGIAR sobre Bosques, Árboles y Agroforestería.
Tópicos :   Enfoque de paisajes