Entrevista

Es tiempo de pensar en mitigación y adaptación conjunta

Con unos pocos cambios en su diseño, muchos proyectos podrían impulsar ambos objetivos frente al cambio climático.
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Cuando se trata de sectores del uso de la tierra, es posible impulsar objetivos de adaptación y mitigación conjuntos frente al cambio climático, señala investigador.
Cuando se trata de sectores del uso de la tierra, es posible impulsar objetivos de adaptación y mitigación conjuntos frente al cambio climático, señala investigador. Marco Simola

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El cambio climático es complejo e inevitable, lo que implica que los objetivos considerados para enfrentarlo se centren en evitar más cambios (mediante la mitigación) y en lidiar con lo que ya está sucediendo (mediante la adaptación). Sin embargo, aunque estos objetivos son dos caras de una misma moneda, sus sinergias y conflictos tienden a pasarse por alto.

“Debido a la forma en que las negociaciones internacionales y las políticas nacionales han separado la adaptación de la mitigación, han surgido dos comunidades climáticas diferentes, que no hablan entre sí”, señala Bruno Locatelli, científico del Centro para la Investigación Forestal Internacional (CIFOR) y del instituto francés de investigación CIRAD.

“Los proyectos para enfrentar el cambio climático tienden a establecer objetivos que cumplen con los requisitos de los donantes o las políticas, los que, por lo general, se concentran en la adaptación o en la mitigación“.

Locatelli y sus colegas analizaron 201 documentos de proyectos de África, Asia y América Latina y se sorprendieron al encontrar que el 42 por ciento de los proyectos de mitigación mencionaban una contribución a la adaptación; y que el 30 por ciento de los proyectos de adaptación hacían referencia a un aporte a la mitigación. Y como si esto fuera poco, observaron que la mayoría de los proyectos, si no todos, tenían posibilidades de contribuir al otro objetivo.

En la siguiente entrevista, el investigador expone algunos de los resultados y explica las posibilidades para estas sinergias.

  • ¿Por qué recién se empieza a hablar de estrategias conjuntas de mitigación y adaptación en las políticas climáticas?

En los debates y las negociaciones sobre cambio climático, hemos tratado por separado cómo hacer frente a las causas del cambio climático (mediante la mitigación), y a sus consecuencias para las personas y los ecosistemas (mediante la adaptación). Esto tiene sentido desde el punto de vista analítico porque la mitigación y la adaptación tienen diferentes plazos (largo y corto, respectivamente) y escalas (mundial la primera y local la segunda). También es funcional para algunos sectores: por ejemplo, la energía tiende a ocuparse sobre todo de la mitigación debido a sus grandes emisiones, mientras que la salud se caracteriza más bien por la adaptación debido a la sensibilidad a las variaciones climáticas, como las olas de calor.

Pero cuando se trata de sectores del uso de la tierra, como la forestería y la agricultura, no tiene sentido separar los objetivos de adaptación y de mitigación, porque el manejo del uso del suelo incide tanto en el volumen de las emisiones como en la vulnerabilidad de los ecosistemas y de las personas a las variaciones climáticas.

Cuando un proyecto de mitigación del sector forestal (por ejemplo, un proyecto de REDD+) tiene como objetivo diversificar los medios de vida, esto puede ser un primer paso para pensar cómo la diversificación puede reducir la vulnerabilidad de las personas a las variaciones climáticas y al mismo tiempo para mejorar la capacidad de adaptación.

Uno no puede decir que planta un árbol por sus beneficios de adaptación y otro por sus beneficios de mitigación. Concentrarse en un objetivo y olvidar el otro incluso puede ser peligroso debido a los efectos adversos o a los intercambios (trade-offs) que puedan darse.

  • ¿Cuáles serían algunos ejemplos de estos efectos adversos y trades-offs?

Imagina que quiero maximizar la captura de carbono en una zona con problemas de sequías y comienzo una plantación forestal con manejo intensivo y especies de árboles de rápido crecimiento que consumen una gran cantidad de agua. Lograría mis objetivos de combatir el cambio climático global al absorber carbono de la atmósfera, pero agravaría los problemas locales de agua. La gente que vive río abajo puede sufrir escasez y volverse más vulnerable al cambio climático.

Otro ejemplo está relacionado con la adaptación en la agricultura: puedo reducir la vulnerabilidad de la agricultura a la sequía con el uso de riego de elevado consumo energético o con una mayor fertilización, pero ambos emiten más gases de efecto invernadero. Mis cultivos serían menos sensibles al cambio climático, pero mi intervención contribuiría a un aumento en las emisiones que están causando el cambio climático. Parece contradictorio, ¿no? Pero esto es lo que sucede cuando pensamos con una mentalidad cerrada acerca de la adaptación o mitigación.

  • ¿Integrar conjuntamente la adaptación y a la mitigación funciona para todos los casos?

No  debemos forzar la integración de la adaptación y la mitigación en todos los proyectos y políticas. Los desarrolladores de proyectos y los responsables políticos deben tener un buen motivo para hacerlo. Pero primero deben ser conscientes de que esto es posible. Debido a la forma en que las negociaciones internacionales y las políticas nacionales han separado la adaptación de la mitigación, han surgido dos comunidades climáticas diferentes, que no hablan entre sí.

Se pueden aprovechar muchas oportunidades de integrar la adaptación y la mitigación en los sectores agropecuario y forestal sin forzar una unión entre los dos objetivos, por ejemplo, brindando a los desarrolladores de proyectos o responsables políticos la información, orientación y herramientas adecuadas, así como incentivos.

"Cuando se trata de sectores del uso de la tierra, no tiene sentido separar los objetivos de adaptación y de mitigación, porque esto incide tanto en el volumen de las emisiones como en la vulnerabilidad de los ecosistemas y de las personas a las variaciones climáticas".

Bruno Locatelli
  • ¿Cómo pueden los organismos de financiamiento y cooperación internacional ayudar a que se aprovechen las sinergias o eviten  los trade-offs en los proyectos?

La configuración institucional de la mayoría de los fondos  de financiación y las organizaciones internacionales no contempla incentivos para que los proyectos procuren sinergias entre la adaptación y la mitigación.

Los fondos internacionales podrían suministrar más información y asistencia técnica, priorizar los proyectos que integran ambos objetivos, o evaluar los costos y los beneficios de considerar o no el otro objetivo. Por ejemplo, los proyectos de mitigación que evalúan los riesgos climáticos y deciden si integran o no la adaptación.

Además, existe la esperanza de que con el desarrollo del Fondo Verde para el Clima se pueda prestar mayor atención a las sinergias entre adaptación y mitigación. Esta organización podría garantizar que los proyectos aprovechen las oportunidades de generar múltiples beneficios de adaptación y de mitigación sin aumentar demasiado la complejidad y los costos durante el ciclo de proyecto.

El Fondo Verde para el Clima podría probar enfoques innovadores para la integración de la adaptación y la mitigación y estimular cambios a nivel nacional en los países receptores y a escala local en los proyectos, lo que contribuiría a incorporar la cuestión del cambio climático en el desarrollo.

  • ¿Cómo pueden las políticas internacionales promover esta integración?

Políticas e iniciativas internacionales también pueden mejorar la integración de la adaptación y la mitigación en los proyectos locales. Por ejemplo, en nuestro análisis notamos que en los documentos de proyectos de mitigación desarrollados en el marco de los estándares de la Alianza para el Clima, la Comunidad y la Biodiversidad (CCB) era más común que se describieran medidas y resultados de adaptación, ya que esta normativa brinda orientación sobre la adaptación y exige que esta sea abordada para lograr una certificación Nivel Oro.

La verificación en la práctica de una muestra de los proyectos implementados podría ayudarnos a entender si estas normas marcan una diferencia en la realidad o si solo hacen que se “marque la casilla” agregando elementos de adaptación en los documentos de proyectos sin hacer mucho en lo concreto.

Acceda aquí para conocer el estudio completo (en inglés).

Para obtener más información sobre este tema, por favor póngase de contacto con Bruno Locatelli en B.Locatelli@cgiar.org

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Este estudio forma parte del Programa de Investigación del CGIAR sobre Bosques, Árboles y Agroforestería.
Tópicos :   Conversaciones climáticas