Análisis

Cuatro temas emergentes de las últimas negociaciones climáticas

Un análisis de los avances realizados en Bonn en cuanto al uso de la tierra, los bosques y REDD+, y el debate sobre los mercados y no mercados, los actores no estatales y la transparencia.
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Después de firmado el Acuerdo de París había gran expectativa durante el período previo a la primera reunión formal del Órgano Subsidiario de la CMNUCC, respecto a lo ésta  representaría para los términos de  fondo y el impulso para la implementación.

Se percibe más y más un enfoque orientado a la ejecución, tanto en el contexto del Acuerdo de París como de REDD+ y otras acciones relacionadas con el clima. También parece haber una correlación entre el énfasis en la aplicación y la dependencia del sector privado y otros actores no estatales (ANE).

En la última reunión de Bonn, los representantes marroquíes, quienes tendrán la próxima presidencia de la COP dejaron en claro durante la Conferencia que  la COP22  procurará “una mayor participación de los actores no estatales, con lo cual Estados Unidos estuvo de acuerdo. El Fondo Verde para el Clima (GCF, por su sigla en inglés) también recibió el mandato de mejorar su compromiso con el sector privado sobre el tema de REDD+ por medio de su propio órgano dedicado al sector privado.

Este énfasis creciente en los ANE proporcionará una dinámica nueva e interesante en las negociaciones sobre el clima. En Bonn, tuvimos un panorama de lo que se viene en la sesión plenaria de clausura del Órgano Subsidiario de Ejecución sobre el asunto de los conflictos de interés y el acceso de los actores no estatales al proceso.

Ecuador intentó intervenir en una decisión sobre este asunto, pero un problema técnico en el sistema le impidió hacerlo. Este extraño incidente creó una serie poco común de intervenciones respecto al papel que tienen los actores no estatales en las negociaciones sobre el clima y puso de relieve la importancia de la transparencia y la necesidad de que la CMNUCC lleve a la práctica una política relativa a los ANE y los conflictos de interés.

Es una cuestión que están planteando muchas organizaciones de la sociedad civil y gobiernos a raíz de  preocupaciones por la influencia de  intereses particulares dentro de las negociaciones sobre el clima. La intervención de Ecuador contó con el apoyo de casi todo el mundo en desarrollo. Venezuela, por su parte, advirtió de forma contundente, que sienta un precedente muy peligroso el rechazar la solicitud de países que representan el 80% de la población mundial por un simple problema técnico.

En este artículo se examinan los avances realizados en Bonn en cuanto a los puntos más pertinentes al uso de la tierra, los bosques y REDD+, y el debate sobre los mercados y no mercados y la transparencia. Asimismo, se indaga en cuestiones relativas al creciente énfasis en los ANE en el marco de la aplicación del Acuerdo de París.

¿Cuán transparente será el nuevo marco de transparencia?

 Las Partes expresaron claramente la visión de que el nuevo marco de transparencia “mejorado” era el eje del nuevo régimen. Usando preguntas guiadas  propuestas por los facilitadores en relación con la experiencia con el MRV, la mejora en la acción y el apoyo, y la noción de “flexibilidad”, las Partes participaron en un intercambio de opiniones de gran utilidad sobre el tema.

La noción de “flexibilidad” consagrada en el Acuerdo de París tiene el objetivo de reflejar responsabilidades comunes, aunque diferenciadas y equidad. Sin embargo, hay diferentes puntos de vista sobre cómo debe interpretarse esto. Algunos toman un enfoque más amplio y sugieren que la flexibilidad sería aplicable a todo el sistema a partir de un abordaje opcional determinado a nivel nacional, mientras que otros manifestaron la opinión de que se debe adoptar un planteamiento más metodológico del tema a fin de determinar de qué manera las diferentes partes del sistema de transparencia deberían reflejar un principio de “flexibilidad”. Muchos países hicieron hincapié en que la “flexibilidad” no debe utilizarse como excusa para no participar.

Sudáfrica, en nombre del Grupo Africano, propuso algunos criterios útiles para considerar que la noción de “flexibilidad” supone la necesidad de crear capacidades, la mejora constante en el tiempo y la base de las experiencias actuales.

Se mencionó el sistema actual de contabilidad en niveles como una de las herramientas  útiles existentes, al igual que los procesos vigentes relativos al nivel de referencia de emisiones forestales / evaluaciones técnicas del nivel de referencia de emisiones, comunicaciones nacionales, informes bienales, informes de actualización bienal, consulta y análisis internacionales, evaluación y examen internacional y de qué manera deben estos procesos ajustarse ahora a las contribuciones determinadas a nivel nacional e informar el inventario mundial.

También se podría considerar el método progresivo adoptado en el marco de REDD+, el sistema de información de salvaguardas y los sistemas de monitoreo independiente a nivel nacional.

A pesar de los muchos llamados para que el sector privado participe en la ejecución, un estudio reciente de siete países de Asia identificó la falta de inclusión del sector privado en las contribuciones previstas determinadas a nivel nacional de las Partes (INDC, por sus siglas en inglés) de Bangladesh, Camboya, India, Indonesia, República Democrática Popular Lao, Tailandia y Vietnam. Es posible que el nuevo sistema de transparencia requiera el suministro de información de ANE a nivel nacional.

Es particularmente importante en el contexto de la industria de la biomasa considerar el nivel de dependencia en la bioenergía para alcanzar la meta de 1,5 grados, en el reciente informe AR 5 del IPCC. Podría tener la misma importancia en el contexto de los compromisos de cadenas de suministro de deforestación cero, por ejemplo, a través de la Declaración sobre los Bosques de Nueva York, así como los planes de descarbonización.

En 2015 el Foro del Comité Permanente de Finanzas identificó que la falta de acceso del sector privado a la información es un obstáculo significativo para entender el paisaje del financiamiento forestal.

Muchos consideran que los nuevos acuerdos deben basarse en las disposiciones existentes del convenio. Será importante analizar lo que existe en la actualidad y la forma de elaborar nuevas normas sobre la transparencia, incluida la contabilidad relacionada con el uso de la tierra. Si se resuelve esta carencia relativa a la divulgación de información del sector privado, puede ser una manera de procurar una participación más significativa de los ANE como parte del marco de transparencia mejorada y, al mismo tiempo, abordar los conflictos de interés.

Las Partes han sido invitadas a presentar sus opiniones sobre las modalidades, directrices y procedimientos relativos a la transparencia hasta el 30 de septiembre del año en curso.

El “mecanismo” sin nombre y los no mercados

El artículo 6 del Acuerdo de París contiene las disposiciones sobre el nuevo “mecanismo“, que excluye explícitamente no menciona a  los mercados, excepto en el contexto de los “no mercados”.

Se realizaron esfuerzos para entender lo que significan los “resultados de mitigación transferidos internacionalmente” (ITMO, por su sigla en inglés), y se establecieron posiciones respecto de que estos ITMO deben abarcar los resultados de mitigación de los países obtenidos en el extranjero, asegurar la integridad del medio ambiente, evitar la doble contabilidad y tener una contabilidad sólida. También surgieron divergencias con respecto a si los ITMO dan lugar a un nuevo tipo de “unidad” comercializable.

No quedó claro si REDD+ se incluiría en este nuevo “mecanismo”. Existe una renuencia por parte de muchos países en desarrollo a transferir sus reducciones de emisiones, ya que preferirían utilizarlos en el marco de los objetivos de sus propias contribuciones previstas determinadas a nivel nacional o contribuciones determinadas a nivel nacional.

Al parecer los debates dejaron claro que este nuevo “mecanismo” establecido en virtud del Acuerdo de París estaría basado en el actual mecanismo de desarrollo limpio. Ahora será necesario identificar con claridad las lecciones aprendidas y las diferencias entre ambos.

Las deliberaciones sobre los no mercados también avanzaron en el contexto del Órgano Subsidiario de Asesoramiento Científico y Tecnológico (OSACT), con un énfasis en la pregunta de qué significa un abordaje de “no mercados”. Algunos consideran que comprende actividades como el desarrollo de políticas climáticas, la toma de decisiones gubernamentales y las condiciones que permiten implementar acciones de adaptación y mitigación.

Otros se centraron en las sinergias entre la adaptación, la mitigación y los medios de ejecución y podrían incluir REDD+, con un interés en continuar las investigaciones sobre este punto. Muchos convinieron en que estos enfoques no dan lugar a ningún tipo de de unidad intercambiable. Sin embargo, surgió la duda de si un abordaje de no mercados podría implicar una inversión por parte del sector privado que no cree esas unidades comercializables.

Las presentaciones de las Partes y los Observadores sobre los temas de los mercados y los no mercados tienen como plazo el 30 de septiembre de este año.

Señales silenciosas desde los puntos focales de REDD+

También se celebró la tercera reunión de los puntos focales voluntarios de REDD+ y se obtuvieron varias actualizaciones de utilidad sobre su avance. Indonesia destacó sus logros en materia de MRV y la recopilación de datos, incluyendo los relacionados a las emisiones de las turberas. Ghana destacó los beneficios no relacionados con el carbono y Brasil confirmó que presentaría sus reducciones de emisiones de tres gigatoneladas ante el Fondo Verde para el Clima antes de finales de 2016.

Los gobiernos de Alemania, Noruega y Reino Unido dieron una presentación sobre sus esfuerzos en pos de aumentar el financiamiento para REDD+ en el marco de la iniciativa conjunta denominada GNU.

Esta iniciativa se ha asociado con el sector privado a fin de transformar las cadenas de suministro y se ha comprometido a abordar los obstáculos relativos a REDD+ y promover esta acción desde el punto de vista económico. Panamá apoyó con firmeza la necesidad de financiamiento del sector privado para REDD+ e instó a la comunidad internacional de la CMNUCC a enviar una señal más fuerte a dicho sector para activar sus inversiones, como también procuró una señal de la CMNUCC a la Organización de Aviación Civil Internacional, que está considerando las compensaciones de carbono forestal significativas, de modo que nada que pueda socavar el Marco de REDD+ de Varsovia.

La Secretaría del GCF presentó sus avances en cuanto a las decisiones adoptadas en marzo de 2016 respecto del proyecto de decisión sobre las prácticas comerciales restrictivas, que será presentado en septiembre o en octubre, y se están manteniendo debates entre el GCF y el sector privado sobre los bosques y uso del suelo.

Las OSC y los grupos indígenas están planteando inquietudes, realizando consultas y buscando una mayor transparencia. La Secretaría del GCF confirmó que no existe ningún mandato de la Junta Directiva en cuanto a llevar a cabo consultas públicas respecto a su trabajo sobre REDD+. Brasil confirmó que trabajará de forma estrecha con el GCF para poner en práctica medidas encaminadas a efectuar pagos por resultados y la Asociación Independiente de América Latina y el Caribe (AILAC) mencionó que presentaría una declaración sobre las prácticas comerciales restrictivas a la Junta Directiva del GCF en la próxima reunión que se celebrará en julio.

También se pudo observar señales de desacuerdo, cuando hacia el final de la reunión Panamá solicitó que se llevaran a cabo recomendaciones sobre las prácticas comerciales restrictivas y se aumentara el financiamiento y la participación del sector privado, Frente a los que Alemania y Noruega intervinieron, alegando que la reunión es informal y no está facultada para hacer tales recomendaciones.

4. Las oportunidades no se presentan dos veces

Muchos se acercaron a la sesión con cautela, con el planteo de problemas nuevos y antiguos en la mesa. Apenas una línea separaba la negociación de los detalles para implementar el Acuerdo de París de los temas que ya fueron acordados. La polémica respecto de los ANE, que surgió el último día, tomó a muchos por sorpresa.

Es correcto decir que el sector privado será fundamental para hacer frente al cambio climático, y  la CMNUCC ha abierto la caja de Pandora con su decisión sobre la participación de los ANE en el tema. Tendrá que abordar esta cuestión dentro de sus propias políticas, en especial en el marco de la transparencia.

Los conflictos de interés son un problema legal importante que se incluye en el marco político de la mayoría de las organizaciones. Es sorprendente no exista una política de este tipo en la CMNUCC. Esto puede representar una oportunidad delicada que podría contribuir al cambio transformador necesario que debe derivar del Acuerdo de París.

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Este estudio forma parte del Programa de Investigación del CGIAR sobre Bosques, Árboles y Agroforestería.
Tópicos :   Conversaciones climáticas