Los niños son los emprendedores olvidados del bosque, afirma nueva investigación de CIFOR

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Foto cortesía de Michael Balinga.

BURKINA FASO (10 de noviembre de 2011)_Científicos en Burkina Faso han descubierto que los niños en Africa Occidental están aumentando los ingresos del hogar con la venta de productos forestales no maderables (PFNMs), sin la intervención de los adultos, lo que brinda la oportunidad de involucrar a los niños en la definición del uso futuro de los bosques.

“Esta es una nueva dimensión del debate sobre PFNMs en África Occidental… Podría significar un mayor reconocimiento a la participación de los niños en el sustento de sus hogares, en el uso o gestión del bosque y potencialmente en diferentes cifras de ingresos familiares, extracción de recursos forestales o estimaciones sobre seguridad alimentaria”, dijo Michael Balinga, investigador del Centro para la Investigación Forestal Internacional y uno de los pioneros del estudio próximo a publicarse.

“Ofrece una oportunidad de involucrar más a los niños en la definición de los bosques del futuro, pero será esencial asegurar que cualquier acción que se tome no sea malinterpretada como promoción del trabajo infantil”.

Al no requerir capacitación o capital de inicio, los PFNMs se comercializan fácilmente y pueden ofrecer una alternativa para enfrentar la pobreza rural. Los hallazgos preliminares de Balinga muestran que los niños (entre 5 y 18 años) usan el camino de ida y regreso del colegio para cosechar varias frutas y nueces, incluyendo tamarindo, semillas de ceiba y mango silvestre.

Una parte de estos productos se destina a la venta y el ingreso adicional va al hogar; algo que no es identificado en estudios convencionales. Balinga encontró que las ganancias se usaban para comprar ropa y calzado, así como también libros de texto, almuerzos y pago de matrículas.

“En todas las publicaciones se dice que los niños son ayudantes de sus padres y difícilmente alguien dice que los niños están comercializando de manera independiente” dijo.

Balinga estima que la gran mayoría de niños que vive en áreas ricas en recursos forestales participan en la cosecha de PFNMs, y más de un tercio de ellos se involucra de alguna forma en su venta.

Estos hallazgos, dijo, podrían tener un impacto de gran alcance no solamente en la realización de investigaciones futuras, en el desarrollo rural y en actividades de gestión del bosque, sino también en la participación de los niños en dichos procesos.

En su opinión, afirmaciones del pasado tendrían que ser reevaluadas y algunos estudios tendrían que revisarse, en tanto que esquemas como el de Pago por Servicios Ambientales (PSE) y Reducción de Emisiones provenientes de la Deforestación y Degradación (REDD, por sus siglas en inglés) podrían necesitar revisar su proceso de diálogo con las partes interesadas.

Balinga enfatizó que el estudio se encuentra todavía en sus inicios y está lejos de tener una idea clara sobre el impacto total de los niños en la gestión del bosque. Sin embargo, asegura que los niños deberían ser incluidos en la educación relacionada con la gestión del bosque, y agrega que ellos también podrían contribuir al diseño de esquemas de educación y gestión.

“Ellos serán líderes en los próximos diez a veinte años, y el sentido de participación en procesos de planeación que ellos adquieran hoy podría ser un factor importante en su entendimiento de los problemas y su compromiso para implementar soluciones de aquí a diez años”, dijo Balinga.

Si bien la investigación se está realizando principalmente en Burkina Faso — Séguénéga, Gomponsom, Barsalogho, Fada, Boumoana, Zamsé y Nobéré –, Balinga espera ampliar su alcance a Mali y Senegal el próximo año.

El predice que esto será sólo el inicio de su expansión geográfica, explicando que es probable que cualquier resultado encontrado en Africa Occidental pueda ser replicado en Sudamérica y Asia.

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