“De tierra árida a nación verde”: Cómo recuperó Corea del Sur sus bosques degradados

Un programa de reforestación liderado por el gobierno de Corea del Sur ha logrado incrementar notablemente la cobertura forestal durante los últimos 50 años.
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Foto cortesía de Adam79/flickr.

Asia Pacific - BOGOR, Indonesia. Un programa de reforestación liderado por el gobierno de Corea del Sur ha logrado incrementar notablemente la cobertura forestal durante los últimos 50 años, de acuerdo a un estudio publicado por el Centro para la Investigación Forestal Internacional (CIFOR).

El estudio, Transición del Bosque en Corea del Sur: Realidad, Trayectoria y Causas, (texto en inglés) mostró que el área de  tierras forestales se ha duplicado desde mediados de 1950, y que los bosques cubren ahora 60 por ciento del país. El incremento en la cobertura forestal se logró principalmente como resultado de un esfuerzo liderado por el gobierno para la recuperación de bosques degradados.

“Comprender la transición de los bosques de Corea del Sur ofrece un punto de inicio para otros países en desarrollo, tales como Indonesia, en la elaboración de estrategias para recuperar el estado de sus bosques, cuya gobernanza sea imperfecta y tengan un deficiente desarrollo económico”, dijo Jae Soo Bae, autor principal del estudio y científico de CIFOR.

Los investigadores recopilaron datos sobre bosques, basados en registros históricos desde 1927 hasta 2007, e identificaron un cambio en las tendencias de cobertura forestal “de deforestación neta a reforestación neta”.  La reforestación de suelos degradados después de la guerra de Corea, a inicios de los cincuenta, ocurrió mayormente como resultado de la recuperación de la vegetación natural.

A fines de la década de los sesenta,  el gobierno de Corea del Sur dictó políticas estrictas para la  protección de los bosques y declaró la tala ilegal como un delito serio.  Varios años después, se movilizó a la policía nacional para hacer cumplir las políticas del gobierno en la prevención de la tala ilegal y la agricultura migratoria, sembrando 1.4 millones de hectáreas de bosque para crear la base de la recuperación de las crecientes reservas forestales.

El aumento en el uso del carbón en la década de los setenta contribuyó aún más a los esfuerzos de recuperación del bosque, reduciendo la demanda de leña que hasta entonces había sido la mayor causa de la deforestación en Corea del Sur.

Al mismo tiempo, según el estudio de CIFOR, el crecimiento económico y la urbanización contribuyeron también a los esfuerzos de reforestación, ya que la migración de poblaciones rurales hacia las ciudades produjo una caída en el consumo de leña y un aumento en el volumen de crecimiento de las reservas forestales.

Igualmente, en la década de los setenta, el Ministerio de Asuntos Internos fiscalizó los esfuerzos de reforestación, instruyendo a los gobiernos locales para que lideraran los esfuerzos de siembra de árboles a lo largo de un millón de hectáreas y alentando a los pobladores de los pueblos a construir viveros y vender sus plántulas al programa de reforestación.

El Segundo Plan Nacional de Reforestación, implementado en los ochentas, se enfocó en la rehabilitación de suelos degradados. Estableciendo un millón de hectáreas de bosques comerciales con especies de larga rotación, en vez de bosques para leña.  El presidente en ese momento, Park Chung-Hee declaró a la reforestación como la primera prioridad nacional y convocó al público para que contribuyera con la meta de “convertir la tierra árida en una nación verde”.  Se lanzó una campaña pública de difusión para promover el mensaje del gobierno de que sembrar árboles era un “acto de patriotismo”.

“Los factores fundamentales de éxito que apoyaron la recuperación del bosque en Corea del Sur fueron ajenos al sector forestal. Corea tiene una larga historia de una fuerte cultura comunitaria, donde los bosques montañosos se consideraban recursos comunes así como lugares sagrados”, dijo Bae.

“Adicionalmente, la fuerza del confucionismo en el país en ese momento funcionó presentando la imagen del Presidente Park como un patriarca que guiaba al país a través de un periodo difícil”.

El estudio concluye que las tierras forestales degradadas se pueden regenerar exitosamente con un liderazgo firme del gobierno nacional y con metas claras para generar un amplio apoyo del público en los esfuerzos de reforestación.

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