Los temores sobre derechos comunitarios en REDD+ son justificados a pesar de reformas en la tenencia de la tierra

BOGOR, Indonesia (28 de noviembre de 2011)_Los temores de las comunidades asentadas en bosques acerca de sus derechos bajo los esquemas de REDD+ son justificados, concluyó un estudio comparativo sobre las recientes reformas en la tenencia forestal realizado por el Centro para la Investigación Forestal Internacional (CIFOR) y la Iniciativa para los Derechos y los Recursos.
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Mujer agricultora de 100 años en la Reserva Juma de la Amazonía Brasilera. Foto cortesía de Neil Palmer (CIAT).

BOGOR, Indonesia (28 de noviembre de 2011)_Los temores de las comunidades asentadas en bosques acerca de sus derechos bajo los esquemas de REDD+ son justificados, concluyó un estudio comparativo sobre las recientes reformas en la tenencia forestal realizado por el Centro para la Investigación Forestal Internacional (CIFOR) y la Iniciativa para los Derechos y los Recursos.

“Las organizaciones indígenas están entre los críticos más fuertes de los esquemas REDD+, advirtiendo los riesgos sobre sus derechos a la tierra y la necesidad de la participación indígena en todas las etapas”, dijo Anne Larson, científica de CIFOR que lideró el estudio comparativo de las reformas en la tenencia forestal.

“Todas las comunidades incluidas en el estudio enfrentaron obstáculos, aun después de haber obtenido los derechos de tenencia, por lo que podemos afirmar con seguridad que las preocupaciones de la comunidad acerca de REDD+ son válidas. Para que REDD+ sea efectivo y sostenible, tiene que haber un esfuerzo importante para desafiar el status quo en la gobernanza del bosque, particularmente en los derechos de tenencia de la comunidad.”

CIFOR y sus socios estudiaron los procesos de reforma que apoyaron mayores derechos forestales para las comunidades locales en 10 países y encuestaron a más de 30 comunidades beneficiadas con las reformas. El estudio encontró que desde Bolivia hasta Nepal, la reforma en la tenencia enfrentó obstáculos en cada una de las etapas.

En primer lugar, cuando se otorgan derechos, estos difieren en alcance y permanencia. Algunas comunidades sostienen que sus derechos se han reducido porque sus derechos formales se han asignado a un área más pequeña que la que ellos reconocieron como suya. Con nuevas reglas restringiendo el uso de recursos, los nuevos derechos podrían resultar en un menor acceso para las comunidades. Y en todos los casos el tema central es cuán seguros son los nuevos derechos y bajo qué circunstancias pueden ser sustraídos.

“La formalización de los derechos forestales algunas veces termina con ganadores y perdedores, aun entre los usuarios habituales. Por ejemplo en Nepal, al conceder derechos a las comunidades establecidas se ignoraron los derechos consuetudinarios de los pastores en las colinas altas de Nepal. Y éste no es un ejemplo aislado, explicó Naya Sharma Paudel, jefe del equipo de investigación de Nepal.

Una vez que se otorgan nuevos derechos por escrito, el siguiente desafío es su implementación. La solución a la competencia por la obtención de recursos de otras comunidades y negocios o intereses de conservación, reside en organizaciones y alianzas comunitarias eficientes y en defensores comprometidos dentro del gobierno.

“En la práctica el acceso puede no estar relacionado con los derechos. Las comunidades en particular necesitan el apoyo del estado cuando sus áreas forestales concedidas son invadidas por otros, pero esto raramente sucede, o a veces el estado le da la razón a la otra parte” explicó Larson.

“La implementación también enfrenta retos relacionados con la gobernanza. Es arriesgado asumir que las comunidades cuentan con instituciones y mecanismos apropiados para decidir el acceso local y controlar los recursos; los nuevos derechos pueden no llegar a todos los miembros de la comunidad o peor aún no llegar a toda la comunidad. Por ejemplo, la obtención de derechos para una comunidad en Camerún es tan costosa, que las comunidades se ven obligadas a depender de élites locales o externas para el financiamiento, las que secuestran el proceso y se quedan con los beneficios.

“En Nicaragua y Bolivia, las comunidades indígenas han recibido títulos de propiedad de grandes territorios por lo que han tenido que crear nuevas estructuras de gobierno – que pueden ser en un principio débiles, inexpertas y vulnerables a la corrupción.”

Estos problemas ponen en evidencia el siguiente desafío en el proceso de reforma en la tenencia: asegurar que las comunidades sean capaces de obtener beneficios a partir de los nuevos derechos. Esto incluye que el tener acceso, usar y vender los recursos forestales sea fácil y valga la pena para las comunidades.

Con frecuencia, las burocracias estatales imponen regulaciones complicadas y costosas sobre el uso y venta de recursos forestales, particularmente la madera, en vez de promocionar la gestión local del bosque y de reconocer las normas eficaces donde estas existen.

“Algunas comunidades han tenido éxito al obtener mayores derechos o más seguros sobre los bosques y los recursos forestales, pero han pagado por ello, a través de organizaciones de base, redes nacionales e internacionales, casos judiciales, tiempo y dinero”, dijo Larson.

El fracaso en asegurar y defender los derechos de tenencia de la comunidad, claramente tendría un impacto perjudicial para las comunidades. También podría afectar los esquemas REDD+, ya que el conflicto aumentaría los costos de transacción o llevaría a que las agencias de cooperación internacional retiren su participación y sus fondos. Las comunidades enajenadas podrían protestar destruyendo los bosques intencionalmente.

Si estos resultados no convencen a los gobiernos interesados en REDD+ para transformar sus sistemas de gobierno y proteger los derechos de la comunidad, Larson dijo que los acuerdos vinculantes incluidos en las condiciones para los esquemas REDD+ serían más eficaces.

“Las comunidades tienen todo el derecho a estar preocupadas por los obstáculos políticos, técnicos y conceptuales que son la raíz de estos problemas de tenencia. A no ser que los gobiernos enfrenten estos problemas, existen pocas razones para creer que los resultados de REDD+ serán particularmente favorables para las comunidades” dijo Larson.

Mientras los países se preparan para negociaciones de REDD+ en la Conferencia de las Partes (COP), CMNUCC en Durban, Sudáfrica el 4 de diciembre, Larson se mostró reservada sobre los resultados que puede haber para los derechos de tenencia comunitarios.

“Parece poco probable que se aprueben en Durban salvaguardas importantes y vinculantes para las comunidades que viven de los bosques, y lamentablemente, aún si se aprobaran, el hacerlas cumplir en el campo es todavía un desafío inmenso. Pero el esfuerzo vale la pena. Los debates y negociaciones sobre el clima y REDD+ han sido los catalizadores para poner sobre la mesa los temas de los derechos indígenas y de la comunidad.”

CIFOR contará con un equipo de experimentados colaboradores, quienes cubrirán las negociaciones sobre cambio climático y los eventos de la COP17 que se llevarán a cabo en Durban, Sudáfrica, del 28 de noviembre al 9 de diciembre. Sigue los artículos sobre bosques, REDD +, seguridad alimentaria y cambio climático en el blog de Bosques de CIFOR (CIFOR’s Forests Blog) y @CIFOR_forests en twitter. También síguenos durante la quinta edición del Día de los Bosques (Forest Day 5), la mayor plataforma mundial sobre bosques y cambio climático, en twitter #FD5.

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