Opinan los expertos

Definen en Durban nueva agenda de investigación para los bosques secos de África

DURBAN, Sudáfrica (6 de diciembre de 2011) _Los bosques secos y otros bosques de África cubren el 54 por ciento del continente y dan hogar al 64 por ciento de su población al brindarles una amplia gama de bienes y servicios ambientales. Estos paisajes dinámicos y multifuncionales no sólo son ricos en biodiversidad. Las investigaciones han demostrado que están extensa e indisolublemente ligados con los medios de subsistencia, y desempeñan un papel especialmente importante para las familias vulnerables, incluyendo aquellas donde la cabeza de la familia es una mujer, las familias que conviven con el VIH/SIDA y cada vez más aquellas afectadas por la variabilidad climática.
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Foto de Daniel Tiveau / CIFOR

DURBAN, Sudáfrica (6 de diciembre de 2011) _Los bosques secos y otros bosques de África cubren el 54 por ciento del continente y dan hogar al 64 por ciento de su población al brindarles una amplia gama de bienes y servicios ambientales. Estos paisajes dinámicos y multifuncionales no sólo son ricos en biodiversidad. Las investigaciones han demostrado que están extensa e indisolublemente ligados con los medios de subsistencia, y desempeñan un papel especialmente importante para las familias vulnerables, incluyendo aquellas donde la cabeza de la familia es una mujer, las familias que conviven con el VIH/SIDA y cada vez más aquellas afectadas por la variabilidad climática.

Hasta ahora, a pesar de su importancia ecológica y para la subsistencia, los bosques secos han recibido menos atención en los proyectos de investigación y desarrollo que los bosques húmedos. Esta brecha de investigación es incongruente con la alarmante velocidad a la que los bosques secos están desapareciendo.

Además, los cambios en los causantes de la deforestación y en los contextos políticos, ambientales y socioeconómicos en toda la región son un llamado a replantear y resaltar los bosques secos de África y el papel que desempeñan al brindar una amplia gama de bienes y servicios ambientales. Esto es especialmente necesario en el contexto del cambio climático, la creciente problemática en la seguridad alimentaria y la mayor demanda para obtener fuentes de energía de estos bosques.

En respuesta a estos desafíos (y oportunidades potenciales), el Centro para la Investigación Forestal Internacional (CIFOR), junto con socios y actores clave, convocó al “Simposio de los Bosques Secos: Definiendo una nueva agenda de investigación para los bosques secos de África”, un evento internacional de un día, realizado el 1 de diciembre de 2011, de forma paralela a la Conferencia de la Partes de la CMNUCC en Durban, Sudáfrica.

El evento sirvió como una plataforma global para que representantes de los sectores de investigación y desarrollo discutieran abiertamente los retos y oportunidades que enfrentan en el uso sostenible de los bosques secos, dentro de los grandes paisajes agrícolas. El evento, que reunió a más de 100 científicos, profesionales y diseñadores de políticas, quienes representaron una amplia gama de  intereses instituciones, giró en torno a una serie de temas principales:

• Mitigación y adaptación al cambio climático
• seguridad alimentaria
• demanda de energía
• gestión sostenible de los bosques secos, y
• políticas y apoyo institucional para la gestión sostenible.

Durante la sesión de cierre, el Dr. Bob Scholes, del Consejo Sudafricano de Investigaciones Científicas e Industriales (CSIR, por sus siglas en inglés), enlistó los principales problemas analizados tanto en las presentaciones plenarias como en los debates posteriores.

Los bosques secos son sistemas únicos cuya principal composición son los árboles que coexisten con otros tipos de vegetación, como pastos, y que por lo tanto son hogar de insectos (que suelen ser los polinizadores de los cultivos agrícolas), y ofrecen oportunidades para el pastoreo de ganado. La multiplicidad de usos es un elemento importante de los bosques secos y ofrece, por ejemplo, una capacidad de resistencia ecológica y social considerable ante el cambio climático y los fenómenos meteorológicos extremos asociados.

Sin embargo, su funcionalidad múltiple depende de la escala, y los intentos exagerados de integrar este tipo de paisaje será en última instancia menos exitosa. Por lo tanto, es fundamental entender los beneficios y desventajas  en el manejo de los paisajes tanto para la conservación como para la producción.

Las poblaciones humanas que viven en los bosques secos están mucho más integrados en sus procesos ecológicos. Por ejemplo, el pastoreo de ganado tiene un efecto sobre la regeneración al igual que el manejo de incendios. En futuras iniciativas de manejo tendrán que entenderse mejor los complejos vínculos biológicos, sociales e institucionales que caracterizan a los bosques secos. Por ejemplo, ¿qué papel juegan estos ecosistemas en la prestación de servicios ecosistémicos?

La agricultura y los bosques secos están estrechamente vinculados entre sí y la inclusión de árboles en los sistemas de cultivo es un elemento importante de sus funciones múltiples. Por lo tanto, “los bosques granja” tienen un papel clave que desempeñar en la prestación de servicios de los ecosistemas, al servir en la relación ecológica de los sistemas naturales con una composición mayoritaria de arboles. Además, la regeneración natural asistida en los campos agrícolas y otros sistemas de producción tiene un papel importante que desempeñar en mantener los árboles en estos sistemas y puede desempeñar un papel crucial en la mitigación del cambio climático.

Investigación de largo plazo para el desarrollo es probablemente el único camino hacia adelante: no hay soluciones rápidas a los problemas que enfrentan los bosques secos, y oportunidades innovadoras de  financiamiento tendrán que ser investigadas. Además, un mensaje clave que surgió de las discusiones del día es que hay mucho que aprender de experiencias pasadas, tanto positivo como negativo.

Cuestiones transversales tales como género y la tenencia deben tener un papel mucho más destacado en cualquier agenda de investigación del bosque seco. Entender el acceso a la tierra y los recursos, y quiénes se benefician de los bienes y servicios de los bosques secos serán elementos esenciales en las futuras iniciativas de gestión.

En términos más generales, el simposio destacó el hecho de que muchas instituciones tienen intereses y aspiraciones comunes con respecto a una futura agenda de investigación de los bosques secos y, como tal, permitió ver oportunidades para nuevas colaboraciones y redes.

Con base en las discusiones científicas y las recomendaciones generadas a partir de esta reunión, CIFOR elaborará una estrategia formal para la investigación del bosque seco, en estrecha colaboración con ICRAF, FAO, Banco Mundial, IIED  y otros actores clave​​ que también realizan investigaciones y trabajo de desarrollo en los bosques secos.

Si bien se reconoció que se ha valorado poco a los bosques secos, gran parte de lo que se habló en el simposio no fue nuevo. El desafío es cómo configurar estrategias futuras de investigación de una forma fresca y llamativa. Tomando un enfoque de sistemas, es decir, ligando conservación y las funciones de producción, es quizás una de ellas.

Esperamos poder trabajar juntos en el desarrollo de una futura agenda de investigación para África sobre los bosques secos.

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