Chiles ¿una solución picante para el conflicto entre el hombre y la fauna silvestre en África?

Foto cortesía de Global Citizen/flickr.

BOGOR. Indonesia (7 de febrero de 2012). Plantar un seto grueso de plantas repelentes – como chile picante – alrededor de las granjas puede ayudar a las comunidades africanas que viven en bosques a mantener alejados a los primates que frecuentemente arrasan sus cultivos para sobrevivir a la pérdida del hábitat y a la extendida deforestación.

“El chile no es sabroso para los simios y en algunos casos ha demostrado ser un elemento disuasivo excelente para los primates invasores”, dijo Tatyana Humle, primatóloga y profesora enla Universidadde Kent, en un taller recientemente llevado a cabo en el campus del Centro parala InvestigaciónForestalInternacional (CIFOR).

Uno de los principales retos que enfrenta la conservación de los primates es el creciente nivel de interacción entre humanos y los grandes simios. “Básicamente, los humanos y los grandes simios se ven orillados a situaciones de conflicto a medida que el uso del suelo cambia para acomodar a las poblaciones humanas en continuo crecimiento y la expansión de las plantaciones reduce los bosques existentes a meros fragmentos,” dijo Terry Sunderland, científico senior de CIFOR.

De acuerdo con World Wildlife Fund, el conflicto entre el hombre y la fauna silvestre representa una de las principales amenazas para la supervivencia de muchas especies, siendo los elefantes los mayores culpables de las incursiones en los cultivos. Sin embargo, también existen graves impactos económicos sobre los pobladores del lugar, muchos de los cuales son agricultores de subsistencia, debido a la destrucción de cultivos, (una revisión reciente de la FAOencontró que los agricultores en Rajathstan, India, perdieron 22 por ciento de su ingreso anual debido a pérdidas en los cultivos por la invasión de antílopes).

Este problema se agrava ya que en muchos lugares de África, los grandes simios, especialmente los chimpancés, están fuera de las áreas protegidas y se han vuelto menos temerosos de los humanos. Por lo tanto, es más probable que destruyan los cultivos, se acerquen a las viviendas o incluso ataquen a las personas si son provocados.

Las pautas de la UICN sobre el conflicto entre el hombre y los grandes simios recopiladas por Humle y sus colegasdestacan que debido a las prácticas de tala y quema, los campos de agricultura se ubican con frecuencia cerca de las fronteras de áreas forestales protegidas y de bordes de bosques, y por lo tanto son vulnerables al ataque de los primates a los cultivos.

A mayor distancia del bosque, menor es la posibilidad de que las granjas o plantaciones sufran la invasión de los primates, pero esto también se puede lograr eficazmente estableciendo zonas de amortiguamiento – bloques de tierra para desalentar el ingreso de fauna silvestre – en forma de barreras impenetrables tales como arbustos espinosos o el uso de cultivos que les desagradan, como el chile o cuerdas con infusión de chile o té.

“Las plantaciones de té, si son lo suficientemente grandes, parecen servir como barreras eficaces que los gorilas de montaña y otros animales no atraviesan”, dijo Humle.

‘Jeje’, chimpancé occidental, juvenil macho, de 13 años robando piñas de los sembradíos. Foto cortesía de Anup Shah.

En lugares donde las poblaciones de grandes simios están fragmentadas, el establecimiento y preservación de corredores forestales que incluyan una zona de amortiguamiento, especialmente a lo largo de áreas ribereñas, también pueden reducir el conflicto al promover una mayor disponibilidad y acceso a alimentos naturales para los simios, al tiempo que ayuda a vincular los principales hábitats y proteger las fuentes de agua.

Sin embargo estos enfoques tienen sus desafíos, con temas como tenencia de la tierra y sostenibilidad financiera, debido a que con frecuencia surgen requerimientos para el mantenimiento y gestión de la zona de amortiguamiento.

“También existe la preocupación de que la asignación de tierras de cultivo para plantas que sirven de amortiguamiento puede impactar los medios de vida locales, es decir, los agricultores estarían renunciando a tierras valiosas por plantas que podrían no representar ganancia económica para ellos. Sin embargo, la disminución de pérdidas en cultivos debido a la presencia de zonas de amortiguamiento puede valer más que dichos costos. Se está fomentando un enfoque de múltiples zonas de amortiguamiento, donde los agricultores siembran adicionalmente cultivos de subsistencia y comerciales “útiles”, como el té que no es agradable para los simios.

De acuerdo con Humle, los animales – especialmente aquellos tan inteligentes como los grandes simios– pueden habituarse a vivir en áreas de amortiguamiento con plantaciones de chile, lo cual reduce su efecto disuasivo.

“Las soluciones diseñadas por el hombre son desafiadas constantemente por fauna silvestre adaptable. Una vez que se haya diseñado e implementado una estrategia para el conflicto entre el hombre y la fauna silvestre, esta debe ser adecuadamente monitoreada y constantemente reevaluada y revisada, ya que en caso contrario la inversión no vale la pena.”

La experiencia de África en el manejo de conflictos con zonas de amortiguamiento podría ofrecer muchas lecciones importantes para Asia, indicó Humle. “El enfoque de múltiples zonas de amortiguamiento parece más prometedor ya que ofrece una ganancia económica a las comunidades locales.”

Sin embargo, las restricciones características de Asia pueden limitar la eficacia de las zonas de amortiguamiento. Los esquemas agroforestales frecuentemente alientan a los agricultores a sembrar árboles frutales, lo que podría exacerbar el problema de la invasión de cultivos, dijo Humle. En comparación con África, Asia tiene una mayor densidad de población humana, poblaciones más fragmentadas de primates fuera de áreas protegidas, y una mayor expansión de actividades comerciales que impactan en los hábitats naturales – por ejemplo las plantaciones de palma aceitera.

“En situaciones de conflicto entre el hombre y la fauna silvestre, todas las partes interesadas incluyendo a los pobladores, las autoridades locales y nacionales, ONGs e instituciones pertinentes etc., deberían ser consultadas para el diseño e implementación de esquemas de mitigación con asesoría de expertos. El mayor desafío es lograr un equilibrio adecuado entre las necesidades del hombre y de los grandes simios” dijo Humle.

Este fue el segundo de una serie de talleres sobre “Grandes Simios y su Relación con la Pobreza”, organizado por el Grupo de Aprendizaje sobre Pobreza y Conservación (PCLG por sus siglas en inglés) y el International Institute for Environment and Development (IIED), con apoyo financiero de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) United States Fish and Wildlife (USFW), la Fundación Arcus y la Asociación para Supervivencia de Grandes Simios (GRASP). El evento fue organizado por CIFOR y la Agencia de Investigación y Desarrollo Forestal (FORDA) del Ministerio Forestal de Indonesia.

Visite la página del taller donde encontrará los videos de las presentaciones de los expertos, otras historias relacionadas y fotos del evento y del viaje de campo a Kalimantan Central, Indonesia.