Opinan los expertos

La agricultura de tumba y quema “injustamente condenada” resulta esencial para la regeneración de los bosques

BOGOR, Indonesia (20 de febrero de 2012)_La agricultura de tumba y quema practicada por pequeños agricultores favorece una mejor regeneración de árboles tropicales valorados por su madera, de acuerdo con una nueva investigación de Bioversity International.
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Foto cortesía de Brian Gratwicke/flickr.

BOGOR, Indonesia (20 de febrero de 2012)_La agricultura de tumba y quema practicada por pequeños agricultores favorece una mejor regeneración de árboles tropicales valorados por su madera, de acuerdo con una nueva investigación de Bioversity International.

“La prohibición del uso del fuego, que muchos gobiernos están implementando con el fin de proteger el medio ambiente, puede reducir las opciones si uno quiere mantener un recurso diverso, valioso y sobre todo sostenible para el uso de las personas”, dijo la Dra. Laura Snook, gerente del programa de bosques de Bioversity.

Esta conclusión se basa en años de trabajo en el estado de Quintana Roo en México, donde las comunidades locales gestionan el más grande remanente de bosques tropicales en Mesoamérica para el aprovechamiento de la madera.

“Esto agrega otra fascinante pieza a un conjunto de evidencias que indican que gran parte de la agricultura de tumba y quema – al igual que muchos otros sistemas desarrollados localmente para el uso de recursos – ha sido incomprendida e injustamente condenada,” dijo Christine Padoch, Directora del Programa de Medios de Vida de CIFOR.

La estrecha integración de la gestión forestal y de la agricultura en Quintana Roo es una característica común de los sistemas de producción de los pequeños agricultores en los trópicos húmedos, dijo Padoch “sin embargo continúa siendo incomprendida e ‘invisible’ para muchos científicos forestales y agrícolas.”

“Tales apreciaciones erróneas con frecuencia resultan en políticas forestales y medidas de conservación inapropiadas, y los pequeños forestales y agricultores que deberían beneficiarse con dichas políticas, con frecuencia salen perdiendo.”

En 1996, Snook y sus colegas crearon 24 claros de media hectárea en el bosque, usando tres métodos diferentes. Ocho fueron talados, todos los árboles se cortaron y se dejaron en el lugar, y los tocones quedaron en el suelo. Ocho fueron despejados con maquinaria, las excavadoras pasaron sobre los árboles, incluyendo la mayoría de las raíces, y los movieron al costado de la parcela. Y ocho fueron clareados por tumba y quema, los árboles cayeron, se les dejó secar y luego se les quemó – el método tradicional de preparación de la tierra para agricultura.

Los investigadores sembraron semillas y plántulas de caoba en las parcelas, la especie de madera más valiosa, para ver su desarrollo.

“La tumba y quema fue mejor para la caoba” dijo Snook, “pero lo que fue realmente interesante acerca de las parcelas cuando regresamos después de más de una década, fue encontrar muchas otras especies valiosas en el lugar.”

En las parcelas despejadas por tala, más de la mitad del área estaba ocupada por especies sin valor maderable comercial y, adicionalmente, una quinta parte presentaba especies de madera blanda de poco valor. Menos del 30 por ciento eran especies valiosas.

Por el contrario, en las parcelas que habían sido despejadas con maquinaria o tumba y quema, el 60 por ciento de las especies fueron de valor comercial. Si bien no hubo diferencias generales en la composición de los árboles en las parcelas despejadas con maquinaria y quema, el 10 por ciento de árboles eran significativamente más grandes en las parcelas de tumba y quema.

Las diferencias no son difíciles de explicar. Los árboles en las parcelas donde hubo corte brotan desde los troncos y raíces que quedaron en el suelo, lo cual rápidamente crea una cubierta forestal que favorece a las especies que pueden tolerar la sombra. Estas especies tolerantes a la sombra típicamente dominan en bosques más antiguos. Los árboles que nacen de dichos brotes con frecuencia tienen múltiples tallos y una forma que no es buena para la madera, por lo que aún cuando son especies maderables no son valiosas comercialmente.

“Muchos árboles maderables valiosos requieren de luz solar para regenerarse – no sobreviven en los pequeños vacíos producidos por el aprovechamiento de la madera o en las parcelas despejadas con corte, porque rápidamente quedan bajo la sombra”, dijo Snook. “Lo que estamos haciendo es imitar los efectos de los huracanes y de la caída de rayos que quemaron grandes espacios mucho antes de que llegaran los humanos e hicieran lo mismo. Una de las razones por la que estos bosques en Quintana Roo son ricos en caoba es porque eran los antiguos campos de los Mayas, abandonados hace mil años.”

Esto significa que los resultados de Quintana Roo tienen probabilidades de ser ampliamente replicables. En cada tipo de bosque existen especies longevas que no pueden crecer bajo la sombra y necesitan espacios abiertos para regenerarse. En muchos casos, son especies con valor comercial. El cedro rojo en los Estados Unidos y las caobas africanas son otros ejemplos.

La tumba y quema es mejor que despejar con máquinas por dos razones principales. Primero, la quema libera nutrientes que están disponibles para las plántulas en crecimiento y contribuyen a un crecimiento más rápido. En segundo lugar, y tal vez más importante, la quema es una tecnología con la que las personas locales están familiarizadas y que usan con facilidad. No requiere inversión de capital o combustible para la maquinaria. La diversidad de bosques que se regeneran de forma natural le permite a las personas adaptarse a diferentes mercados para distintos tipos de madera.

Snook advierte que “estos resultados vienen de una única prueba después de sólo 11 años. No sabemos si las diferencias persistirán, aumentarán o disminuirán. No obstante, queda claro que la tumba y quema son importantes para asegurar el aprovechamiento de maderas valiosas en el futuro. Espero que los gobiernos tengan esto en cuenta a la hora de desarrollar sus políticas para el medio ambiente, los bosques y la agricultura.”

La investigación se presentó en la Conferencia Anual de la International Society of Tropical Foresters en la Universidad de Yale, el 27 de enero de 2012 y será publicada en breve. El trabajo forestal de Bioversity se lleva a cabo en gran medida a través del Programa de Investigación del CGIAR sobre Bosques, árboles y agroforestería: Medios de subsistencia, paisajes y gobernanza.  

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