Big Brother está mirando: Los sistemas de vigilancia forestal podrían revelar nuevos animales terrestres

Un chimpancé examina con curiosidad una de las cámaras. Cortesía del Instituto de Conservación de Bosques Tropicales, la Autoridad de Vida Silvestre de Uganda y la Sociedad de Conservación de Vida Silvestre.

BOGOR, Indonesia (1 de marzo de 2012)_Una red global de cámaras remotas colocadas en los bosques tropicales de siete países tiene el potencial de descubrir mamíferos que habitan la tierra y especies que se pensaban extintas, de acuerdo con los resultados de un estudio realizado por un consorcio de investigadores.

“Nunca ha habido esta clase de monitoreo en el mundo”, dijo Douglas Sheil, Asociado Senior del Centro para la Investigación Forestal Internacional y director del Instituto de Conservación de Bosques Tropicales.

“En el largo plazo, esta red tiene el potencial de sorprendernos – en nuestro bosque, hay un par de especies que no hemos visto en algún tiempo, tales como los puercos de monte y las nutrias – y quién sabe, podríamos ver algunas especies que se consideran extintas localmente.”

Usando una red de cámaras en 17 lugares diferentes en bosques tropicales a lo largo de siete países en Asia, África y Latino América, la Red de Monitoreo y Evaluación de Ecología Tropical capturó casi 52,000 imágenes de 105 especies de mamíferos entre 2008 y 2010, incluyendo osos hormigueros gigantes, búfalos, tapires, jaguares, gorilas de montaña, macacos cola de cerdo sureño, chimpancés, elefantes y zarigüeyas.

Si bien en el pasado se han hecho varios estudios en pequeña escala, con frecuencia son difíciles de comparar, ya que diferentes investigadores usan métodos diferentes. La adopción de métodos estándar que produzcan datos estándar, resulta clave para tener una visión global más objetiva. Desarrollar e implementar dichos enfoques estandarizados no es tarea fácil pero se ha logrado. Este trabajo, Estructura de comunidades y diversidad de mamíferos de bosques tropicales: datos de una red global de cámaras trampa es el primer resultado importante.

Publicado en el Philosophical Transactions of the Royal Society B, el estudio fue organizado y auspiciado principalmente por Conservación Internacional, con contribuciones del Centro para la Investigación Forestal Internacional, la Sociedad para la Conservación de la Vida Silvestre, el Smithsonian y otros institutos a nivel mundial – un verdadero esfuerzo global. Proyectos de esta envergadura y conectividad, ahora son cruciales para la investigación ecológica, para abordar temas de magnitud global, tales como el cambio climático, que se espera pondrá en riesgo al 60 por ciento de los bosques tropicales del mundo durante la próxima década.

Así como los astrónomos colaboran analizando información recolectada con instrumentos como el Hubble, los ecologistas necesitan reunir y compartir datos en forma colectiva para entender de qué manera los factores como la sobreexplotación, la caza, el cambio climático y la escasez de agua, afectan a distintas regiones del mundo, y así identificar áreas prioritarias para la conservación.

“En el futuro, una estructura de estudio como ésta nos permitirá ver los cambios en las poblaciones de animales en el tiempo y determinar cuáles patrones son locales y cuáles globales”, dijo Sheil, coautor del estudio, quien al igual que sus colegas, describe a la Red de Monitoreo y Evaluación de Ecología Tropical como un “sistema de alerta temprana para la biodiversidad”.

La presencia de grandes especies de mamíferos en un bosque es un indicador valioso de la salud del ecosistema: grandes áreas de bosque productivo con una rica diversidad de plantas y otras especies animales son necesarias para albergar a los animales más grandes, desde el búfalo al elefante. Los depredadores como el jaguar son sensibles a las disminuciones de las especies que son sus presas.

Más aún, los animales más grandes no solamente dependen de las grandes áreas de bosque para su existencia, también brindan servicios claves a los ecosistemas; los herbívoros y los omnívoros diseminan las semillas de los árboles y plantas a lo largo del bosque en sus excrementos. Los depredadores regulan el número de herbívoros evitando un excesivo consumo de vegetación y aumentando así la biodiversidad de las plantas. Se ha sugerido inclusive que la presencia de grandes animales en un bosque puede contribuir a aumentar la capacidad del mismo para almacenar carbono.

Sheil admite que el estudio no arrojó ningún hallazgo sorprendente – numerosos trabajos han demostrado el patrón consistente y fiable de que los bosques fragmentados tienen niveles más bajos de biodiversidad que los bloques de bosques continuos de tamaño equivalente.

“El verdadero valor de este trabajo fue mostrar la validez del enfoque y su potencial para el futuro” dijo el Dr.Sheil.

Ahora el equipo desea ampliar la red a más de 20 lugares, lo que podría llevar a costos de alrededor de un millón de dólares al año, indicó.

“Es costoso, por lo que se necesita demostrar el valor.”

Uno de los resultados más benéficos de la red es el impacto sicológico que está teniendo en las personas en todo el mundo.

“Además de poder usar las imágenes para generar estadísticas sofisticadas, ahora podemos mostrarle a las personas fotos reales – puedo mostrarle a la población local fotografías de animales que ellos nunca ven y decirles ‘esto está en tu bosque’,” afirmó Sheil.

Cuando Conservación Internacional publicó las imágenes por primera vez en una nota de prensa en agosto de 2011, la historia fue recogida por más de 100 páginas web y blogs, incluyendo National Geographic, Wired y el International Business Times.

“Estas imágenes nos permiten involucrar realmente a las personas creando esas historias de conservación – para el público en general las fotos son mucho más atractivas que las estadísticas,” dijo Sheil.

Uno de los muchos desafíos que tuvo que enfrentar el estudio fue un chimpancé en Uganda especialmente curioso, a pesar de las marcas de los dientes, la cámara y un juego completo de fotos sobrevivieron el asalto.